Nuevo artículo publicado en Padres XXI
Nuevo artículo publicado en http://padres21.me/2014/03/26/que-es-el-reflujo-gastroesofagico/
¿Qué es el reflujo gastroesofágico?
Es un motivo de consulta bastante frecuente y un asunto que suele preocupar a las madres y padres: los vómitos o bocanadas durante los primeros meses de su vida. Niños y niñas que tras las tomas, sin ningún tipo de esfuerzo, vomitan o echan bocanadas de leche, casi de forma continua. En ocasiones las madres te señalan “que vomitan más de lo que comen”. Es el llamado “Reflujo gastroesofágico”, algo que es fisiológico durante los primeros meses de vida, y que en la mayoría de las ocasiones no precisa de pruebas complementarias ni tratamiento.
El estomágo, ese “saco” en el que se almacena la comida para comenzar la digestión, tiene dos músculos que lo cierran, llamados “esfínteres”, uno superior o “cardias” y otro inferior o “píloro”. Durante los primeros meses de vida esos músculos aún no tienen la madurez suficiente para cerrarse de forma completa, y el “cardias” o superior, al mantenerse algo abierto, permite que los alimentos vuelvan a subir hacia la boca, lo que ocasiona esas bocanadas y/o vómitos. Si a esto añadimos que los primeros meses de vida el alimento que toman es líquido y que el niño o niña está casi todo el día en posición horizontal, ya tenemos todos los ingredientes para que estén continuamente expulsando leche.
Pero esto en sí no es un problema. Un niño que vomita o echa bocanadas, pero que gana peso de forma adecuada y además no muestra ningún síntoma no precisa en la mayoría de las ocasiones ningún tipo de prueba ni tratamiento. Es el llamado “vomitador feliz”, echa leche, pero por lo demás está completamente sano. Obviamente siempre requerirá consultar con el pediatra para valorar los síntomas y el crecimiento del lactante, y será el especialista quien determine si es necesario ampliar el estudio o simplemente mantener los controles normales.
En ocasiones sí que es un problema
Los síntomas que nos pueden hacer pensar en que hay algo más son diversos: no gana peso o incluso lo pierde, el lactante muestra síntomas al echar bocanadas, extendiendo la cabeza hacia atrás, “como si le doliera” tal y como algunas madres indican, o que rechaza el alimento o hay restos de sangre en los vómitos. Cualquiera de estos síntomas puede indicar que es necesario hacer más pruebas y/o iniciar algún tratamiento. En este caso estaríamos hablando de la “Enfermedad por reflujo gastroesofágico”, y el seguimiento por un pediatra especialista en gastroenterología infantil es lo más recomendable.
La evolución es favorable
El reflujo gastroesofágico sin más, el normal, suele mejorar a partir de los seis meses de vida, con la incorporación de papillas y alimentos sólidos a la dieta, y la posición sentada del lactante, y a partir del año suele desaparecer por completo.