Nuevo artículo publicado en Padres XXI
Nuevo artículo publicado en http://padres21.me/2014/05/15/preguntas-y-respuestas-sobre-la-alergia-las-proteinas-de-la-leche/
Preguntas y respuestas sobre la Alergia a las Proteínas de la Leche
La leche artificial que toman los niños cuando no reciben lactancia materna deriva de la leche de vaca. Después de un procesado importante, la leche se adapta para ser lo más similar posible a la leche de la madre, pero ni la mejor leche del mercado se acerca lo suficiente como para poder decir que es ni siquiera parecida. Como consecuencia de derivar de la leche de vaca, algunos niños o niñas no la asimilan bien y les provoca una alergia. Es la conocida como “Alergia a las protenías de la leche” o la “Intolerancia a las proteínas de la leche”. Son dos procesos alérgicos diferentes pero que tienen la misma consecuencia: el niño debe recibir fórmulas especiales que no le provoquen la reacción alérgica.
Alergia a las proteínas de la leche. Puede ser de dos tipos: Mediada por IgE, es la “Alergia a las proteínas de la leche” propiamente dicha; No mediada por IgE, o “Intolerancia a las proteínas de la leche”.
La Alergia a las proteínas de la leche es quizás la más llamativa y más fácil de reconocer. Tras ofrecer una toma de biberón al pequeño o pequeña le aparece una erupción por la cara, generalmente alrededor de la boca, aunque puede ser generalizada por todo el cuerpo. Normalmente esto no ocurre en la primera toma, sino que es necesario algún contacto previo. La reacción puede ser leve e ir haciéndose más intensa en sucesivos contactos, o empezar como una reacción importante desde el inicio.
Esta alergia se diagnostica gracias a dos test diferentes y complementarios:
Prick test o test cutáneos: se realizan en el antebrazo del niño o niña y si es positivo aparece una pequeña roncha.
RAST en sangre: se buscan IgE específica a determinados componentes de la leche en la sangre con una analítica.
Los dos pueden ser positivos o sólo uno de ellos. Si ninguna es positiva, entonces podemos encontrarnos ante el otro tipo de alergia, la no mediada por IgE o “Intolerancia a las proteínas de la leche”.
La Intolerancia a las proteínas de la leche es más difícil de diagnosticar, ya que como dije antes, las pruebas son negativas. Debes dejarte guiar por los síntomas, que además son menos específicos: vómitos, irritabilidad, insuficiente ganancia de peso, dermatitis atópica, incluso sangrado digestivo. La prueba definitiva consiste en iniciar la alimentación con la fórmula especial y comprobar que los síntomas desaparecen.
¿Y qué pasa con la lactosa?
Un error muy común consiste en confundir la alergia a las proteínas de la leche con la alergia a la lactosa. Debe quedar muy claro: la alergia a la lactosa no existe. Lo que sí existe es la intolerancia a la lactosa, y no tiene nada que ver con lo que estamos hablando en este artículo, así que tampoco quiero extenderme demasiado aquí para no liar los conceptos.
¿Qué tratamiento tiene la Alergia o Intolerancia a las proteínas de la leche?
El tratamiento se realiza mediante las llamadas “fórmulas hipoalergénicas” o “fórmulas hidrolizadas”. Son las mismas fórmulas derivadas de leche de vaca pero con un procesado mucho más intenso en el que las proteínas, responsables de la alergia, se rompen en trozos más pequeños que no provocan alergia. Existen muchas fórmulas de este tipo en el mercado y todas tienen en común que son muy caras, que huelen fatal y que saben peor aún. A pesar de esto, si un niño tiene una alergia o intolerancia a las proteínas se toma esta leche sin ningún problema, por más que a nosotros nos resulte increíble.
Este tratamiento debe prolongarse durante mucho tiempo, generalmente años. En este periodo no sólo deberá no tomar leche de vaca, sino tampoco ninguno de sus derivados (queso, yogur, mantequilla…) ni ningún producto que contenga elementos lácteos, como algunos embutidos, pan de molde, galletas, bizcocho… La Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica nos ofrece un documento PDF con información muy útil sobre qué productos evitar.
¿Hasta cuándo hay que evitar la leche?
Hasta que desaparezca la alergia, algo que suele ocurrir a partir de los 2-3 años. Es raro que la alergia se prolongue más allá de esta edad, y excepcional que permanezca hasta la edad adulta. En el caso de no desaparecer se puede probar a hacer la llamada “desensibilización”, que consiste en ofrecer pequeñas cantidades de leche e ir aumentando progresivamente. Debe hacerse siempre bajo supervisión médica porque las reacciones pueden ser graves.
¿Y si la madre da el pecho?
Hay casos de alergia que ocurren en niños que toman pecho por ofrecerle algún biberón. Si la madre tiene leche suficiente, puede tratarse la alergia de su hijo o hija con su propia leche, siempre mejor opción que la leche hidrolizada. Puede ocurrir que las pequeñas cantidades de proteínas de leche de vaca que la madre tiene en su leche provoquen síntomas a su hijo o hija, por lo que en ocasiones es recomendable que la madre no tome productos lácteos. Será el especialista quien deba valorar este punto.
¿Qué pasa con la carne de vaca?
Lo normal es que el que es alérgico a las proteínas de la leche tome carne de ternera sin ningún problema, pero hay un pequeño porcentaje de niños alérgicos que también lo son a la carne de vaca. En este caso no deberán tomar este tipo de carne, aunque repito, suele ser raro que esto ocurra.
¿Hay mayor riesgo de alergia a otros alimentos?
La respuesta es sí. Los niños y niñas alérgicos a las proteínas de la leche tienen más riesgo de ser alérgicos a otros alimentos. Es bastante común que sean alérgicos al huevo, incluso sin haberlo tomado nunca, por lo que es recomendable estudiar siempre este tipo de alergia en estos niños.
¿Y los hermanos de alérgicos?
También tienen más riesgo de sufrir alergia a las proteínas de la leche, pero no está muy claro si se puede prevenir de alguna forma. Hay especialistas que sugieren que los hermanos de alérgicos a la leche deben tomar también hidrolizados en caso de tener que usar fórmulas artificiales, pero aún hay mucho debate al respecto y no está claro que esta medida sirva para algo.
Enlaces de interés para padres y madres
Asociación Española de Padres de Niños con Alergia a Alimentos (AEPNAA)
Foro de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergia y Asma Pediátrica dedicado a la alergia a la leche.
Recetas de cocina para alérgicos (SEICAP)