"La tormenta no asegura un cambio en la persona si aquel que la atraviesa no se lo propone. Cuando no nos acompaña la intención de aprender de la tormenta esta solo nos habrá dejado heridos o asustados. Y no creo que de eso se traten las tormentas. Hay que atravesarlas con el coraje de aprender de ellas. Dejar que el trueno te asuste para ver qué querÃa traer. Además, al acabar el temporal, toca agradecer, reconocer nuestra valentÃa y nuestra capacidad de crecer, para recordar en el futuro cada uno de los truenos y en qué nos transformaron. "
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El puente donde habitan las mariposas de Nazareth Castellanos

















