ANTE EL ESPEJO
ANTE EL ESPEJO Las siete y cuarto: Mi somnolencia agujereada Por el ritmo machacón De los pitidos del despertador, Aún no se ha disipado. A tientas y con las piernas de trapo Me dirijo al cuarto de baño; me miro en el espejo, Que todavía sigue roto, Y pregunto: -¿De quién es esa cara que me envían esos reflejos fragmentados?












