Me doy cuenta que ya no me querés, es más fácil escribirlo que decírtelo. Ya no, se nos acabó el tiempo parece.
¿Podes mirarme a los ojos cuando te hablo? ¿Qué pasa? ¿Te quema seguir mintiéndome?. Decime la verdad, quémame, poneme la nafta a mi corazón, yo tiro el fósforo. No es un pécado no seguir queriéndome, pero no digas que me amabas. Quizás sólo era mi amor el que alimentaba tu ego y eso te hacía sentir bien. Te hacía creer que estaba enamorado, te engañaba. Pero sabes qué? Me estoy quedando sin él, te estoy dando todo lo que me queda sin recibir nada, me estoy marchitando. Dale, córtame. “¡Ya no te amo, flaca!” Gritamelo tan fuerte que sólo me quede el suspiro, sin palabras, sin poder responder no habría posibilidad de no aceptarlo. Pero nunca lo haces, te quedas callado y parece que mi presencia te irrita. Te molesto yo. No sé como me daba cuenta, no se podia ser más patética.
Haceme un favor. El único que me vas a hacer ent u puta vida, porque nunca te moviste por mi. Por favor, rompe lo que queda de mí, hacelo bien, total yo después me uno sola. Me meto a la cama y lloró hasta que me doy cuenta que no se puede seguir así. Mejor, me levantó de la cama. Voy a decir que me siento mal, que estoy enferma, resfriada pero es mentira. Tu indiferencia me hace sentir así, sin ganas de nada pero igual el tiempo sigue. Con vos o sin vos, yo me tengo que poner de pie y mirar a la vida con ojos llorosos.
No puedo seguir lamentándome, yo lo sabía, yo lo sentía. Vos ni siquiera me regalabas besos. Esto no era amor, era admiración. Al fin, tenía algo que los otros no tenían y obvio, que yo no quería soltarlo pero parece que él me soltó primero. Abandonó el barco antes que se hunda. Me parece perfecto sin embargo, se olvido de mí, no me dio ni un salvavidas y yo me ahogue. Por favor, volve, no mentira, no lo hagas. Soy fuerte, mentira, no. Déjame respirar, no me merezco esto, yo si te cuide.
No soporto más a mis amigas recitando mediocres discursos sobre desamor. No entienden nada. Lo nuestro ni siquiera era amor. No sé si quiera que era. Yo siempre me sentí apartada pero desde que había llegado vos, como que no la vida era más ligera, Y ahora que ya no, la balanza se desequilibra.
Perdón ya no se que escribo. Ojalá vos me regales tus peores noches como yo lo hice. Tus peores llantos, tus peores crisis. Ojalá te mueras de angustias por no tenerme, ojalá veas la parada de colectivo en la que yo te pedía que me esperaras, lo cual nunca hiciste y te acuerdes de mi, y que ya no me tenes más, y que no existe persona en la tierra que te haya bancado tanto como yo. Gracias
Yo te sigo queriendo pero sé que yo de esta salgo porque si la otra persona no te quiere, entonces no estas destinados a estar juntos. Capaz un ratito pero después la vida sigue. Yo sola, siempre.