Sin portada
Me gusta pasear entre los pasillos llenos de libros, leer los lomos a la espera de que alguno sobresalga con la promesa de una aventura. Todo dentro de una librería es un misterio, hasta los títulos que ya conozco. Estar ahí es como caer en un hoyo negro que succiona el tiempo. Nunca he entrado a una librería con la intención de salir en cinco minutos. Siempre son horas. Más de una vez perdí mi…












