Sol, no tengo que ser el más listo del mundo para saber que esto que aún mantenemos es efímero. Quiero decirte que mis ojos te buscan desesperadamente de una manera constante, a pesar de que lo que vean puedan herirlos, siento que necesitan mirarte. Siempre fui bueno con las palabras, espero pueda expresarme bien, yo recuerdo muy bien haberte dicho, al principio de todo lo nuestro, que nunca había tenido piel con alguien, que eras la primera, me gustaría describirte lo que siento y a que me refiero, es como si yo estaría completamente gris y al mínimo contacto de piel con vos, de tu ser, de tu alma brotará color y mí ser lo absorbiera, eso es lo que siento, por eso no te saludo, aunque muera de ganas de abrazarte, por qué siempre, pero siempre que te abrace pude sentir un lazo que se conectan entre tu corazón y el mio, entre tu ser y mí alma. Este sentimiento nostálgico es una de las cosas más valiosas que me llevo. No vamos a volver a estar juntos, eso lo se. Pero mí juramento del que si algún día me necesitas va a estar, por siempre. Te amo sol, no sé si sea la manera correcta de amar. Pero yo se que te amo. Como siempre lo hice y siempre lo voy a hacer. Te extraño y siempre lo voy a hacer. Dure el tiempo que dure estas charlas continuas o esporádicas, me agrada saber de vos en este círculo cerrado de dos personas. No voy a mentirte y decirte que es sano, por qué no lo es. Pero a pesar de no tener ese tacto, tu color o el color que pude robarte, está acá conmigo. Nunca voy a saber que es lo que me faltó. Pero siempre voy a saber que te ame. Cómo nunca había amado, como nunca imaginé amar, de una manera que no se puede soñar, tampoco recordar, es solo sentir. Fue un placer poder caminar sobre este arcoiris de colores tan extenso y agradable. Te amo mí amor. Mí amiga. Mí confidente. Mí cielo. Mí pequeña. Mí enojona. Mí caprichosa. Mí reina. Mí nostálgico amor.