Parte del terreno donde hoy se encuentra el templo parroquial fue donado a la Arquidiócesis de Medellín a comienzos del año 1944 por la Señora Paulina Uribe viuda de Mejía, la otra parte del terreno que se requirió para la construcción fue adquirido en compra a la firma «Mora Hermanos y Cía. (Sociedad Colectiva de Comercio)», que antes le había comprado a la señora Paulina Uribe viuda de Mejía. La voluntad expresa de la donante y de la mayoría de fieles fue que los terrenos adquiridos, se destinaran exclusivamente a la construcción de un templo dedicado a la Virgen María en la advocación de “Nuestra Señora del Perpetuo Socorro” y que dicha edificación debía estar concluida en el término de cinco años (al menos la obra negra), como efectivamente sucedió. (en Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro-Sabana Sur)












