Problemática o buscando la equidad y la justicia?
Pregunto:
Si eres padre, ¿cómo te sentiste cuando en la escuela le dieron una pela bien da’ a tu hijo verbal o físicamente? O Tal vez fue que le negaron un servicio importante para su funcionamiento. Si eres dueño de un negocio, ¿cómo te sentiste cuando le dieron una pedrada a la vitrina?
Con deseo de justicia y seguramente muchas otras cosas más de las cuales nos libre Dios.
El caso de Dios.
Celoso con sus hijos, ¿porqué? porque le costaron sangre.
A mi me pasa lo mismo con mi carro, porque nadie me lo regaló, porque es el primer carro que he tenido y con mucho esfuerzo y sacrificios lo sigo pagando.
Si reacciono celosamente ante un daño que reciba mi carro, ¿es ser eso problemático o es la reacción natural al ver que me dañaron algo que tanto me cuesta y que he luchado por él?
Recientemente pasé por la experiencia de haberme estacionado en un lugar prohibido y por ende, pegaron un papel con una mezcla que parecía pega de escuela con agua. No sabía que ese lugar era prohibido, pues ya en varias ocasiones me había estacionado y no había pasado nada. Lógicamente se me sube la presión y voy a hablar con el guardia y le explico. Me responde que una orden administrativa había bajado ese mismo día a lo que respondo que si entonces, fue una orden de hoy para hoy, porqué me dañan el cristal del carro pues no había nada que identificara el área como prohibida al momento de yo estacionar.
Como fue una orden administrativa dejé mi sentir en la página de FaceBook de la institución para dejar saber mi descontento. El post nunca fue publicado, pero, al menos sé que lo leyeron.
Muy amablemente se ofrecieron a remover el papel y así hicieron. Muy agradecida quedé, pero desde entonces, me miran como si fuera una problemática.
Luego de esto pasó que tenía que entregar un ensayo. Me levanté temprano para llegar a tiempo a la clase. Soy el tipo de persona que no le gusta llegar tarde y si llego tarde fue porque algo me pasó. Llegué una hora antes para que me diera tiempo de imprimir, ir al baño y caminar con calma. Porque me conozco, porque sé lo que me pone de mal humor que es hacer las cosas corriendo [ME PONE DE MAL HUMOR].
Se me quedó el Id en mi casa.
Vivo lejos de la universidad aunque es en el mismo pueblo. Por eso no decidí regresar a buscarlo. Ya estaba en el estacionamiento de la institución y buscar estacionamiento es otro lío. Ya eran las 7:10 y la clase era a las 8:00 am. Llego a la biblioteca y le explico a una de las encargadas y su respuesta fue:
“Vete al edificio central que hay una computadora de libre uso, sin el ID no te puedo prestar la computadora.”
Le dije: “ ok gracias” y seguí caminando obedientemente.
Al llegar, la computadora no sirve...
Decido ir a una oficina a preguntar si habían más “free computers” y me dice que no. Me quejo con ella. Salgo nuevamente para la biblioteca y le vuelvo a explicar a la encargada. Esta vez me envía a una computadora de investigación que estaba más lenta que el tiempo cuando tienes hambre.
Me subió la presión por el cansancio, el sudor, el calor y ahora la lentitud de la computadora. Miro al reloj y ya eran las 7 y 47 más o menos y la computadora seguía pensando.
Y ahí pensé: “ ¿porqué ella no hizo esto desde el principio?
Un misterio sin esclarecer.
Al rato se aparece la secretaria a quien le había preguntado en el otro edificio y me dijo que llevaba buscándome para prestarme su computadora. Pero ya me habían prestado el servicio y le agradecí de corazón el gesto. Me dijo que tomara las cosas con más calma y tiene razón, pero la desesperación de ver que el tiempo pasa, no tengo mi trabajo en mano, me levanto temprano para ello, la opción que me brindan no sirve y el temor de quedar otra vez en vergüenza y como una irresponsable por no llevar un trabajo a clase, pesa en la conciencia.
En mi pasada universidad no te negaban el uso de la computadora por no tener ID. Te daban un papelito en donde escribías tu número de estudiante y te permitían el uso. Por eso al no tener ID, fui confiada de que no recibiría un no por respuesta.
Es un factor que cuando se trata de un estudiante pidiendo ayuda para un trabajo universitario, la historia debe ser distinta. Eso es justicia y equidad. Eso es acceso a los recursos disponibles y más cuando se paga por ello.
Otra situación no muy ajena.
La famosa hora en donde te cierran todo, incluso la biblioteca. Pienso que por lo menos la biblioteca debería ser ese lugar sagrado que no se toque, porque es el corazón de la universidad. Es el lugar perfecto para producir, por tanto es una necesidad. No todos tenemos la misma carga académica ni las mismas responsabilidades en plano personal. Hay quienes tienen familia y trabajos externos. Otras situaciones como la mía, que me cuesta concentrarme en mi casa para hacer trabajos y es en la universidad donde tengo ese enfoque de trabajar solo por estar en un ambiente de estudio.
[Para mi el ambiente es un factor para producir. ]
Entonces, el tiempo que estamos en la universidad es fundamental para poder cumplir con nuestra agenda de trabajo. Muchas veces no somos parte de las actividades extracurriculares por ser seres anti-sociales o desinteresados, es que tenemos necesidades particulares las cuales no vamos a andar vociferrando. Ahí es donde me pregunto porque el consejo estudiantil no pone ese tipo de situación sobre la mesa. Ahí es donde me cuestiono el rol de un consejo estudiantil en una institución privada que ya tiene sus reglas establecidas y que como pasa en la empresa privada, si no te gusta, te vas. Que triste. Muchas veces no es falta de capacidad para adaptación, sino una necesidad individual a la cual ya le hemos identificado una solución.
Tengo que escribir porque me da la espina que muchas veces la impresión que doy es de la persona que todo lo critica y a la que todo le está malo.No, no es así. Es que como una persona que ha vivido y visto tanto me voy más allá de lo que dice una tradición o una regla. Porque he visto necesidad a mi alrededor y he vivido situaciones que muchas veces cuando se cuentan, nadie te cree hasta que le pasa a ellos.
Lamentablemente la empatía está sujeta a mi experiencia de vida (hablando en términos generales). Es bien poca la gente que puede decir “yo sé lo que es ser empático sin haber vivido X”. Nadie que no ha vivido X situación puede entender la reacción de otro hasta que no le pasa a un familiar bien cercano o a ellos.
He vivido situaciones en donde he tenido que “romper las reglas” estipuladas como “necesarias” o como procedimientos de la compañía o institución para poder ayudar a alguien en necesidad porque de otra manera no lo puedo ayudar. Y esto lo escribo en un tono bien firme y rojo. Ese es el pan de cada día cuando se trabaja en servicio al cliente y quieres dar la milla extra. Hasta el Rey David tuvo que hacerse el loco para salvar su vida en una ocasión y fue llamado por Dios como un hombre íntegro de corazón.
A veces me frustro y lloro porque al pensar en mis situaciones, me pregunto si tengo un problema de actitud. Pero cuando desgloso las cosas me doy cuenta que la mayoría de las veces era necesario abrir la boca.
Recuerdo que una vez estaba en el “food court” del “town center” y veo esta escena:
Hay un hombre maltratando a una empleada de un fast food.
Todo porque ella en el ajoro de sacar las órdenes a tiempo según le exigen a ella, agarró la cuchara por el espacio de la comida. Viene el hombre, agarra la cuchara y le dice: “la cuchara no se coge así, se coge así” y se la tira en el counter brusca y asquerosamente mal.
La muchacha abochornada empieza a llorar...
Me subió la presión, el colesterol, el sodio, los carbohidratos se multiplicaron, vi negro por espacio de un segundo (algo normal en mi cuando de verdad me molesto).
Estoy atrás del señor y estoy sufriendo todos esos cambios químicos en mi cuerpo. Estoy pidiendo a Dios serenidad, paz y entendimiento. Sobre todo que me libre de hacer algo indebido. No pude calmarme y al tener ya mi comida en la mesa, regresé al counter para tomar una cuchara y mirar disimuladamente a la muchacha y vi estaba medio llorosa. Me acerqué a la mesa del caballero donde estaba con su esposa y le tiré la cuchara en la mesa como mismo él le hizo a la empleada y le dije: “caballero ¿esto que yo acabo de hacer como le ha caído? ¿Verdad que es una falta de respeto? Usted sabe que lo que acaba de hacer es una falta de respeto hacia la empleada ( señalando hacia el fast food)
Vaya y pídale una disculpa a esa mujer que hasta llorando está. Esas no son conducatas para alguien que ocupa un alto rango en la Universidad de Puerto Rico. Yo lo conozco a usted y quedó bien feo pa’ la foto y peor para la película. Discúlpese con la empleada.
Era el ayudante especial del rector para ese tiempo en la UPR Mayaguez.
El hombre y la esposa de esperarse, tenian cara de bochorno y el hombre me dice: “ Yo no hice eso” y yo le dije: “no me diga que no que yo estaba esperando mi comida atrás de usted y lo vi todo clarito y para estas cosas yo ciega no soy. Tenga dignidad y discúlpese”.
Y tranquilamente, despojada de toda furia, me senté a comer mi sándwich. Cuando miro al food court, TODO EL MUNDO estaba callado, silencio sepulcral y mirando la escena.
Entiendo que hay reglas de salubridad, pero hay maneras para decir las cosas y más cuando sabes que estás en un fast food y que hay apuro por parte del “freaking” gerente que es otro presionado por el opresor dueño de la compañía que fomenta esclavos capitalistas por su bien económico.
Ese sentimiento de ver que las cosas se pueden hacer mejor y que no se hacen, me desespera.
Cuando me senté a hablar con mi psicólogo de mis reacciones ante varias situaciones él me dijo: “Francheska, eso no es ser una persona que le guste pelear o ser problemática, es una persona que ama la justicia y la equidad”.














