Por alguna extraña razĂłn, no habĂa tenido la oportunidad de compartir el nuevo Ep de Amenazas. Espero que quien no lo haya escuchado pueda entrar y revisarlo, realmente estamos muy contentos con el resultado, trabajamos algĂşn tiempo en estas canciones, tanto musical como lĂricamente, para que sonara coherente, crudo y contundente.
Personalmente, creo que este trabajo simboliza una etapa muy importante para la banda, ya que allĂ logramos plasmar una temática que es constante en el dĂa a dĂa latinoamericano, la violencia. No buscamos recrudecer los testimonios o reproducir el sufrimiento, como hacen los medios «oficiales» de comunicaciĂłn, sino que intentamos, de manera cronolĂłgica, construir un pequeño relato de como la guerra logrĂł imponerse como estrategia de control, dominaciĂłn y ocupaciĂłn por parte del estado colombiano, a merced de quienes controlan el poder polĂtico y econĂłmico mundial. Y bien, logramos componer 7 canciones con base en 7 masacres, ni siquiera el 1% de todas las que se han perpetuado en Colombia. En ellas se cometieron todo tipo de vejámenes, reflejo de la deshumanizaciĂłn, pero donde lo Ăşnico que cabe resaltar, es la entereza con la que la poblaciĂłn de cada uno de los pueblos y regiones donde los asesinatos y desapariciones se perpetuaron y al dĂa de hoy, se siguen presentando, han logrado resistir. A pesar del desplazamiento y el exterminio, las victimas se han convertido en constructores de la verdad, en sĂmbolos de la resistencia y en los pilares de la reconstrucciĂłn.
Como banda y por medio de la Memoria, buscamos ser parte de un proceso de reivindicaciĂłn que desemboque en la acciĂłn, en transmitir la historia y discutir el presente, en evidenciar como la guerra no ha acabado y como su germen se ha reproducido en nuestros hogares, en las calles de nuestros barrios y hasta en los lugares donde trabajamos, tocamos o nos distraemos. Además, de dar cuenta de como los territorios aĂşn se siguen usurpando, no solo por la presencia paramilitar, policial y militar en algunas zonas rurales y urbanas del «paĂs», sino tambiĂ©n con tratados comerciales, polĂticas excluyentes y acuerdos incumplidos entre el gobierno y el pueblo.
Esperamos que este disco sirva como insumo en medio de una lucha por un cambio real, al menos en nuestro entorno.
01. Mapiripán (1997)
02. El Aro (1997)
03. El Salado (2000)
04. Macayepo (2000)
05. Chengue (2001)
06. Bojaya (2002)
07. San José de Apartadó (2005)
«Quizá tenga razĂłn Eneida Narváez, lĂder representante de las vĂctimas de El Salado, quien en su silla de madera, con algunos manojos de tabaco secándose a sus espaldas, dice con toda convicciĂłn: “Todos los desplazamientos los hace la tierra"».