Abuela electronica 2.0
Vinieron a hablarme, con una sonrisa en la cara, a darme la sorpresa más grande que me podía esperar…
Ellos creían que era una idea grandiosa. Para mí era fatal.
Me sentaron en el sofá del living y me dijeron que ya era hora de cambios.
Los miré asombrado, pero no sorprendido.
Mis papás me comunicaron que estuvieron recorriendo tiendas y que vieron una mejor versión de mi abuela.
Era increíble que no se dieran cuenta…
Justo cuando la creía parte de la familia y lograba pequeños avances de demostraciones de cariño en ella, para ellos es chatarra.
Me dijeron que mi nueva abuela incluía actualizaciones, conexión wifi y bluetooth.
Inclusive cuenta con un servicio de videollamadas, desde el centro de su metálico estómago, y de geolocalización.
Sus tareas básicas ahora son más sofisticadas, y puede cocinar más de 1 millón de recetas. Claro… siempre y cuando tenga los ingredientes.
Ya no necesita estar enchufada o con pilas, porque cuenta con un sistema de baterías recargable.
Mucha tecnología… pero no es mi abuela.
Y sí… quizás todo hoy en día es desechable, pero los sentimientos no.
Y esas tuercas que vi rodar por sus mejillas oxidadas, juro que fueron sus lágrimas al oír que la iban a reemplazar.
Mi abuela siente, a su manera, pero siente, y nadie me la va a quitar.
Natalia Igarzabal
Inspirado en " La abuela electronica" de Silvia Schujer











