#16días: Navegar juntas, seguras y valientes
Entrevista a Kate Tejada Flores
Kate Tejada es peruana, ciberfeminista, directora de Ser Valiente en Red y participante del programa de pasantías para la Seguridad y resiliencia digital en América Latina de Derechos Digitales.
En su trabajo con juventudes, apunta a la necesidad de superar perspectivas punitivistas y adultocentristas y hacer de los niños, niñas y adolescentes partícipes de un proceso de cambio. “El ciberespacio se ha vuelto un lugar donde las mujeres seguimos siendo violentadas. Hay fuerte misoginia y pasamos de tener miedo, a alzar la voz. Y siempre podemos apoyarnos en las redes que tenemos”, opina.
Durante la campaña #16días de activismo contra la violencia de género, la entrevistamos para conocer más de su trabajo y del contexto peruano.
Derechos Digitales: ¿Cómo es ser ciberfeminista en Perú?
Kate: Catalogarnos como ciberfeministas siempre es un reto. Es una rama de nuestro activismo aún poco conocida aquí en Perú, pero debido a las maneras en que nos empiezan a violentar dentro de las redes se ubica cada vez más como tema principal dentro de nuestros espacios. El ciberfeminismo trata de discutir el ciberespacio y desarrollar estrategias para un mayor autocuidado.
En Perú, como en toda Latinoamérica, cuando alzamos la voz como ciberfeministas, muchas veces intentan desacreditarnos, nos tildan de “feminazis”. Cuando hacemos alguna campaña en contra de la desinformación, por cualquier tipo de coyuntura que esté pasando, suele suceder esto.
Aunque se trate de una rama nueva del movimiento, está llamando mucho la atención por las necesidades que estamos pasando como activistas.
DD: ¿Identificas que hay carencias, tanto a nivel educativo, como a nivel público vinculadas a los cuidados frente a la violencia de género digital?
K: Sí. Vemos, por ejemplo, que mientras se multiplican nuevas situaciones de violencia de género digital en Perú, docentes no han sabido cómo abordarlas. Muchas veces se adopta una visión punitiva, tratando simplemente de crear protocolos, como retirarles las tecnologías a les adolescentes, y pensar que así ya no habrá más de estos casos.
DD: ¿Cuáles son las situaciones que han estado ocurriendo?
K: En su mayoría la difusión de imágenes íntimas de manera no consentida, o últimamente, algo que se ha visto es la creación de imágenes íntimas de adolescentes con auxilio de inteligencia artificial. Esto pasó por ejemplo en un colegio de la localidad de Chorrillos, Lima. Y posiblemente sea por esto que tomó un poco de atención dentro de los medios de comunicación, para discutirlo.
Cuando ocurren episodios así, los medios normalmente llaman a especialistas como psicólogos o docentes que traen este enfoque punitivista de que a los jóvenes se les restrinja el uso de las tecnologías. Esa es normalmente la única solución propuesta en los medios masivos, sin mayor reflexión. Nunca se les consulta a les alumnes el por qué lo habían hecho, o se les explica qué es lo que estaban ignorando al realizar algunas de esas acciones.
Ese tipo de abordaje no tiene un enfoque integrado de seguridad digital. Se piensa que quitar los dispositivos puede solucionar el problema. No hay mayor avance al respecto.
DD: ¿Qué es “Ser valiente en red”, la colectiva que integras?
K: “Ser valiente en red” es una colectiva feminista que trabaja en cuidados digitales, en general y casos de violencia de género digital. También trabajamos desinformación en plataformas de redes sociales. Somos un equipo con alcance regional, tenemos voluntarias en países fuera de Perú, y debido a esto, también participamos en redes de activismo por el derecho a decidir.
Personalmente, me encargo de facilitar espacios, de hacer conexiones con otras colectivas y generar colaboraciones también para realizar actividades.
DD: ¿Qué tipo de actividades hacen?
K: Tenemos dos líneas: una de ellas busca generar contenido en redes sociales, por ejemplo, cuando hay algún hecho de desinformación o transgresión de derechos humanos en los medios de comunicación. Es un equipo que genera un contenido reflexivo, pero también con herramientas.
La segunda es la línea de incidencia que se enfoca en brindar talleres: en línea durante la pandemia (porque nosotras nacemos en pandemia) y de manera presencial estos últimos años. Son talleres de prevención de violencia de género digital en colegios que buscan dar distintos tipos de orientación y hacer un acompañamiento integral. También hemos realizado conversatorios, en temas de coyuntura. Nos hemos formado como acompañantes para realizar denuncias en redes sociales y hemos sido citadas como referencia de información veraz en los tiempos de manifestaciones por vulneración de derechos humanos. Siempre tratamos de que haya alguien del enfoque de seguridad digital en todos los procesos en que participamos.
Este 2023, hemos iniciado una campaña de educación sexual integral digital y hemos hecho talleres de generación de nuevas masculinidades en red. Han sido muy exitosos, porque los adolescentes son los más interesados en saber cómo gozar sus tecnologías de forma segura.
DD: Si pensamos en cuidados digitales para niñeces y adolescencias, ¿cómo podemos potenciarlos? Según tu experiencia, ¿qué es lo mejor?
K: En cuidados digitales, con nuestra experiencia con niños y adolescentes también con adultos, uno de los primeros pasos es verificar qué necesidades de información pueden tener al respecto. Porque muchas veces pueden conocer conceptos o tipos de violencia digital, pero no le ponen un nombre. Nosotras creemos que si lo nombramos existe y en casos como grooming[Autor des1] [1], o cualquier otro tipo de violencia digital, podemos sensibilizar al respecto de la problemática. Una vez que logramos esto, podemos iniciar talleres de incidencia en temas de cuidados digitales, en protección de derechos digitales, también dentro de plataformas. Es importante abordarlo dentro de estos pasos, para que el proceso sea más factible.
En cuanto al trabajo con adolescentes, nos llamó mucho la atención el interés por estas temáticas. En talleres más generales, de seguridad digital vimos un público más femenino, de adolescentes que querían cuidarse en el uso de las tecnologías. Pero en talleres sobre tipos de violencia digital, el mayor interés fue de los adolescentes, una vez, por ejemplo, tuvimos una participación entera de niños varones.
DD: ¿Cuál piensas que es el mayor desafío frente a la violencia de género digital?
K: El ciberespacio se ha vuelto un lugar donde las mujeres seguimos siendo violentadas. Hay una fuerte misoginia y pasamos de tener miedo, a alzar la voz. Y siempre podemos apoyarnos en nuestras redes.
Yo creería personalmente que, para trabajar con niños y adolescentes, un desafío que persiste es hacerlos partícipes de este cambio. Evitar caer en posturas adultocentristas, porque muchas veces esto los aleja. Es importante que se sientan parte del cambio, para así poder impulsar lo que queremos lograr dentro de las plataformas: que sean más seguras, que con toda la información que puedan tener, pueden tomar decisiones sobre su uso y también que se puedan disfrutarlas al máximo.
[1] Se llama grooming al acoso sexual virtual que se realiza a un menor de edad. Se trata de acciones intencionales desarrolladas por un adulto para establecer un vínculo con un menor con una intención sexual. (https://definicion.de/grooming/)