Hay una habitación dentro de mí
A la que nunca llega la mañana
Guardo allí las cosas que quise
Una casa que no construí,
Un abrazo que no alcanzó a quedarse,
Algunos nombres que el tiempo
Aprendió a pronunciar en pasado.
Las conservo como quien guarda flores
Entre las páginas de un libro,
Sabiendo que al volver a abrirlo
De aquello que alguna vez tuvo vida.
A veces pienso que el universo
Tiene una extraña manera de responderme.
Yo le hablo de estrellas,
Y pone puertas donde antes había senderos,
Le pido que me deje conservar algo
Y, sin siquiera hacer ruido,
Y yo pienso en todas las veces
Que puse mi corazón sobre la mesa
Solo el eco de mi propia esperanza.
Quizás he deseado demasiado
Que cuando los miramos fijamente
En alguna parte del cielo
Donde alguien escribe mi historia
Cada cosa que intento conservar.
Solo sé que estoy cansada del mar
Durante años confundí resistir
Aprendí a respirar bajo el agua,
Me hice amiga de las tormentas
Que también se puede morir de sed
Sin pedirles que me devuelvan nada
Ya no espero ver aparecer
He aprendido que algunas cosas
Ni siquiera cuando uno las llama
Con que alguna vez fueron felices.
Por eso mi vida se ha llenado
De habitaciones que nunca habité,
De futuros que no llegaron,
Viviendo dentro de la mía.
Si aquella puerta hubiera permanecido abierta,
Si aquella persona se hubiera quedado,
Si el mundo por una sola vez,
Hubiera respondido que sí.
A veces camino entre todas ellas
Visitando casas que no son mías.
Y cada puerta tiene la misma pregunta…
Nunca encuentro a nadie dentro,
Solo fotografías sin rostros,
Y decidió convertirse en recuerdo.
Me siento frente al horizonte
No llevo nada que pueda arrojar al mar
Las cosas que todavía pesaban en ellas,
No porque haya dejado de quererlas.
Tal vez ese sea el secreto
Que soltar no siempre significa aceptar,
A aquello que ya decidió alejarse.
El sol comienza a desaparecer.
Parece que el cielo también está perdiendo algo.
Aprender a mirar cómo se van las cosas
Sin convertir cada despedida
Sin levantar los brazos hacia el cielo.
Cuando ya no queda nada que salvar
Ni nada que reclamarle al universo,
Como si al fin entendiera
Una frase que durante años
No porque haya dejado de desear
Sino porque algunas noches
El corazón también se cansa
De discutir con las estrellas.
Mirando cómo el mundo continúa
Sin preguntarme qué quería de él,