Un sueño... ¿Qué lo es? Creer que las estrellas brillan para ti, o creer que se caen por la pena de tu cuerpo, mientras le cantas a una de ellas... Creer que la hoja ampara la tinta, creer en que se vive o se muere aparte a la realidad... Creer en palabras tuyas o ajenas, descartar por interés o por solo atajar el cuerpo.. ¿Qué lo es...? La muerte que no viene, pero espero... o la vida que me sonríe y contemplo... La flor siendo perfume, siendo espina, oruga, tela, color, mariposa o pudrición entre su ahogó idealizado... siendo flor frágil a tus manos y suave a tu olvido... Un sueño.. ¿qué lo es...
¡Explíqueme, antes de alejarse al abrir los labios... ¿Qué es esto?! Le llevo anidando dese hace meses, me despierto y las letras tienen su olor, ese robustos nostálgico que prende de la boca un beso y se gira de las manos al silencio... He buscado palabras para dar claridad al marea que me llena de usted, que me hace de sus pupilas y me clavan en su voz... Mi boca me explica algo que luego de un latido solo suspiro, es razonable entre su mordedura y el beso que te busca.
Ayer estaba conmigo entre la soledad de las horas, su piel bajaba entre espasmos fríos y dejaba una vela correr, sus manos dormían mi cabeza entre su pecho que cantaban mariposas a mi vientre, sus aroma y sus cabellos se juntaban en mi rostro y yo que le seguía con la curva de los dedos mojando la respiración, su calor aspiraba cada letra que se movía por mi cuerpo, sus dedos, su risa, la voz en sus respiros, el movimiento despacioso de sus párpados, todo en usted vivía junto con la sonrisa de mi boca. Me dormir entre las horas contemplado su silencio, leyendo sus vellos y la horma que se arremolina al tocarle con mi nariz, corriendo tras su risa... Las letras varían de tono y textura, se giran y se aquietan en mi cabello, parece que hasta el momento mis sentidos nacen de nuevo llevando con usted los sueños entre el aire. Cuando despierto le siento en el pecho moviendo la sangre, corriendo en ríos, alzando árboles entre sus brazos... Dobló bajo la lengua un palabra dormida, yo usted le veo desnudando la piel (siento sus temores naciendo de sus labios, su ansiedad derribándole el aliento, su angustia desvelando los ojos, sus sueños buscando una sonrisa entre su boca.. veo sus costumbres derribando agujeros, su rabia comprimida en un suspiro, sus manías arrebatando al sol del cielo, sus ojos bebiendo de la sal que decae del trago humano, la murria sin control... Le veo a usted, con sus frialdad recia arrugando recuerdos, con sus marcas y manchas, con sus cueros amorfos, su piel que decae... le veo con los olores molestos que se pegan de los días... Y entre ese bacanal lleno de rastros y vestigios polvorientos, yo le quiero, le busco y le cubro con mi vida... me fundo en su huesos y me hormo con su piel... Acaso es una locura sentirle tan mío y dentro del ser, tomarle con mis ojos dentro de los ojos, clavar y perforar con cada sonrisa que se comprende... Porque al entenderlo lo amo y me repele, lo extraño y me gusta su distancia, lo pienso y olvidó al romper las costillas... Y es que veo a su humanidad hundirse entre mi pecho y levantar la mía bajo el secreto de estás palabras) ¿Qué es...? Se revuelven los dedos que le tienden con susurros a mi corazón...¿Y Sí es una obsesión llena de los fonemas que esconden las flores? me declaro en cautiverio ¿Y sí es un desprendimiento del cielo en mi boca? me declaro perdida en su color ¿Y sí es un deseo resguardado en la ternura? soy presa de sus dientes azucarados.. Y sí es un escrito leyendo en mi alma, le concedo la razones y le sigo escribiendo...
Tengo miedo... A cada instante y en cada momento en el que el sonido del corazón me derriba, le temo al aleto que sustentan las mariposas y a sus alas en mis labios, le temo al erizo de la piel al decir su nombre, a esa sonrisa que me libra del temor, temo cuando estoy pensando en las heridas y en mi frágil corazón: busco con desespero como cubrirlo y que no sufra cuando llegue la despedida, cuando surja entre el rojo la ausencia... porque se es efímero y él entre su amor es eterno, y muero acusa de los pétalos caídos: él no sabe de pasiones o encuentros pasajeros, solo sabe del sentir etéreo y a mi condena a cargar con su desilusión, al caer del cuerpo y volverse de llanto en la total ausencia...
(Del Silencio de los bosques)















