una parte de él está consciente de algo: o le está mintiendo desvergonzadamente, o sin duda alguna es alara quién ha visto a todos los peores defensas de la historia, y lo cierto es que cualquiera de las dos le resultaría divertidísima. y entonces ella se lo confirma, provocando que benjamin largue una risotada. "por supuesto," menciona por lo bajo, entre risas, antes de ahogarlas tras la lata de monster, este último trago siendo suficiente para vaciarla. sus ojos azules bajan de rostro femenino a su ofrenda, las cejas alzándose cuando le aclara que es para él. "oh, ¿de verdad?" pregunta en el medio, completamente embelesado por la variedad de colores en el plato y lo apetitoso que lucía todo, casi como si viniese saliendo de una película animada. la ternura se quiere instalar en su pecho por el gesto, y finalmente toma el plato, mientras vuelve a reír por la acusación. "¿qué haría sin ti, alara?" adopta cierto dulzón en el timbre, juguetón, antes de llevarse la primera cucharada a la boca. cierra los ojos, un suave hmm se le escapa evidenciando el disfrute. "dios, está buenísimo," una mano va a descansar al pecho. evidentemente se estaba muriendo de hambre tras el ejercicio. "¿tú ya comiste?" voltea entonces, atento. "déjame invitarte algo de tomar, al menos."