Por marica y por rojo
Ā«Fue la noche del 10 de noviembre de 1939. No lo voy a olvidar jamĆ”s, porque aquello marcó mi futuro. Yo estaba trabajando en el Teatro Pavónā¦De pronto aparecieron en mi camarĆn tres tipos con gorras y trincheras y me ordenaron que les siguiera. No me pude resistir ā¦Me llevaron en un auto hasta los altos de la Castellana y allĆ me dieron una feroz paliza. Luego me cortaron el pelo a tirones, con una maquinilla desdentada, y me hicieron beber un frasco de aceite y vaselina lĆquida. Cuando yo, entre sollozos, sólo atinaba a preguntar Āæpor quĆ© me hacĆan eso?, uno respondió: ā Ā”Por marica y por rojo! Ā”Vamos a terminar con todos los maricones y los comunistas! Y me dieron unos culatazos en la cabeza que me dejaron desvanecido. Luego escapĆ© a Valencia donde me sentĆa mĆ”s tranquilo⦠Mis amigos me decĆan que me ocultase, que no trabajara mĆ”s o terminarĆan pegĆ”ndome tres tiros. Ā»Ā
Miguel de Molina.
















