Llevo un dolor muy hondo en el pecho, como un puñal atravesado en el corazón escucho a lo lejos tu risa pero despierto de mi ensoñación y recuerdo que nunca volverás. Tu ausencia me golpea dejandome de frente con la cruel realidad. Siempre estuviste a mi lado para reconfortarme en mis momentos más oscuros y hoy solo tengo el recuerdo de tus palabras, como un eco vago que resuena en mi mente. Quisiera arrancarme esta sensación desde lo más profundo de mi alma para que deje de envenenar mi sangre y de nublar cada uno de mis juicios porque a donde quiera que vuelvo mi mirada, todo está para recordarme a ti. El sentir el sabor amargo de tu partida es casi tan desolador como una lágrima que se desliza eternamente por mi mejilla ante el espejismo de tu memoria. ¿Por qué me has dejado sin mediar palabras para perderte en el horizonte? Hoy eres inalcanzable para mí, pues el vacío es tan hondo en mi interior que la duda persiste al pensar si alguna vez volveré a encontrar tu mirada. No encuentro una razón que le de sentido a mis días desde que te fuiste. El cielo se ha tornado gris encima de mis pupilas y el sol no ha salido más. Mi vida se ha convertido en un ocaso eterno con la desdicha de no tenerte aquí, las horas se han vuelto eternas en el tiempo al que trato de sobrevivir en vano porque sé que sin ti las cosas con las que disfrutaba no volverán a verse igual.
Desde que te fuiste - Poema Anónimo.






















