Abrazos eternos que se convierten en verdadera intimidad
Vivencia no. 1
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Canada

seen from Malaysia

seen from Canada
seen from Saudi Arabia
seen from United States
seen from Saudi Arabia
seen from Slovakia

seen from Malaysia
seen from Peru

seen from Malaysia

seen from United States
seen from Yemen
seen from China

seen from Australia
Abrazos eternos que se convierten en verdadera intimidad
Vivencia no. 1

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Maldito destino. ¿Por qué reaccionar así?
Después de una corta mañana y sentir que no iba a llegar nunca a la escuela, me encontraba esperando mi turno para obtener mi calificación.
Escuché ruido donde habitualmente tomabas clase ¿Qué posibilidad había que el último día de clases en la tarde te encontrara, después de 20 días sin tener más que un contacto contigo?
Mi respuesta era cero, pero no fue correcta.
Pasaste con tu grupo de amigos, me miraste y no pude evitar sonreír, entonces te acercaste.
Nos saludamos como buenos amigos, con un abrazo y beso simple. Aun estoy consiente de que me contaste sobre tu clase, querías tomar mis manos a lo cual de manera casual me abstuve.
No sé como, ni en que momento pasó, que te encontrabas besando mi mejilla de aquella forma que me encantaba que lo hicieras, para después yo devolverte ése gesto y entre nervios y necesidad de juntar mis labios con los tuyos por última vez.
Te besé.
Un beso corto, que nos saco una sonrisa, un estremecimiento, un suspiro ahogado, un deseo imposible.
Sabíamos que estaba mal, sólo te despediste con un gran abrazo, un beso más y diste la vuelta.
Me hizo feliz verte, abrazarte besarte, pero hay cosas que no deben pasar, y una de ellas era esa.
Me buscaste, me rechazaste y volviste a abrir una herida que tenía 20 días sanado.
Perdón por sentir.
El destello del horror.
Es un día soleado, anunciaba el noticiero matutino al pueblo mexicano el 2 de octubre de 1968.
Se nos mantenía ignorantes ante aquella masacre que aconteció en la plaza de las tres culturas en Tlatelolco.
El gobierno mexicano en su intento de aplacar cualquier rebelión social en aquel tiempo, para hacer ver a México como un país pacífico, pues se acercaban los juegos Olimpicos del 68. Arremetió salvajemente contra pequeñas marchas de apoyo y revueltas entre estudiantes.
Se violó la autonomía de la Universidad Nacional, provocando que sus estudiantes se revelaran de forma más escandalosa, porque no debía de haber autoridades amedrentando a los estudiantes, quién iba a pensar que todo esto ocasionó un terrible desenlace.
Una pequeña luz se vislumbró en la plaza de las tres culturas, donde se realizaba una gran asamblea para informar de los por menores del movimiento estudiantil; miles de personas se encontraban ahí, estudiantes, niños, padres y madres de familia, civiles en general.
Pero dentro de aquellos civiles se distinguían personas con un guante o pañuelo blanco, que minutos antes de aquella minuciosa luz, desaparecieron casi por completo.
En un abrir y cerrar de ojos comenzó el desquicio y la peor atrocidad que un gobierno había mandado a ejecutar; desde distintos edificios había francotiradores rifle en mano y el corazón frío. Comenzaron a ejecutar a inocentes que apoyaban un movimiento justo, a aquellos estudiantes que eran el futuro para un México mejor.
Continuó por varios minutos, quizá fueron horas; los militares del escuadrón Olimpia no tenían límite y amedrentaron a las familias que refugiaban estudiantes heridos en casa, fusilaron a todo aquel que estuviera escondido, también a las familias “cómplices” por ayudarlos. Algunos que lograron sobrevivir fueron a la cárcel sin razón alguna; sufriendo de humillaciones y torturas.
Hoy hay que admirar a toda la juventud que sigue luchando por lo justo, a pesar de saber que está bajo el yugo del partido político que asesinó a cientos de personas inocentes un 2 de octubre, aquel 2 de octubre que hoy en día le sigue doliendo al pueblo mexicano, aquel dos de octubre que no se olvida.
*Pequeño trabajo de discurso, escrito original de Thania Quiroz.
La ansia regresa, el hecho de volver a hablar contigo me abruma, me llena de una necesidad que había abandonada hace tanto tiempo
No dejo de quererte
Te quise tanto, que te juro que jamás entenderás la clase de amor puro que estaba dispuesta a entregarte
Aún te quiero

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Estoy enamorada y me hundo en la vagabunda idea de un romance. Es sentir mucho por nada.
Estar contigo. Tu compañía. Tú. Me encuentro aquí, queriéndote cada día más. Buscándote en cada rincón posible, como podría explicarte lo mucho que me fascina tu sonrisa y el como me encanta encontrarme entre tus brazos. Besar tus labios y mirara aquellos ojos que se iluminan cual sol en día de verano. No puedo ocultarlo, tampoco negarlo y es que me encantas, tal como eres, tu voz y tu presencia acelera mis sentidos. Caigo rendida ante la idea de estar contigo. Me sorprendo de como puedo sentir tanto por alguien que no era, ni es nada.
Usted no sabe...
Usted no sabe, lo terrible que se siente despertar de un sueño con usted y saber que solo fue una falacia... Usted no sabe, lo que es el insomnio que carcome la cabeza al no poderlo sacar de mi mente y extrañarlo con todos los demonios correspondientes... Usted no sabe, lo que es extrañar a alguien que significa tanto y que ahora brilla por su ausencia... Usted no sabe, lo que es abrazarlo con todas las fuerzas posibles en cada sueño... Usted no sabe, lo horrible que es seguir así día a día sin usted... Usted no sabe, las ganas asfixiantes que tengo por cruzar una serie de palabras con usted... Usted no sabe, lo mucho que lo sigo queriendo, lo mucho que me hace falta y lo mucho que necesito de usted... Usted no sabe todo el daño que me hace su ausencia...
Hola... Solo vengo a decirte que te extraño, el hecho de que no te hable no significa que no te extrañe o que te he dejado de querer. No quiero más palabras, solo necesitaba sacarme estas palabras del pecho.
Unas palabras