Se trata de dos elementos fundamentales en las fases de investigación y diseño. Ambos son ingredientes clave sin los cuales la moda no existiría. Usarlos de forma imaginativa y con sentido común en relación con la silueta permite crear looks totales y potentes. Por el contrario, si no se manejan bien, igual que cuando se diseña con malas proporciones, el resultado será defectuoso y no funcionará. El color forma parte integral de nuestra vida; todo lo que vemos y con lo que interactuamos tiene color. No sólo nos proporciona una visión objetiva del entorno, sino que además nos afecta emocionalmente. Según algunos estudios psicológicos que han analizado sus efectos, el azul y el verde disminuyen la presión sanguínea y tranquilizan, mientras que el rojo acelera el ritmo cardíaco y da vigor. Algunos colores tienen connotaciones que han evolucionado según distintas convenciones sociales y culturales. El rosa, por ejemplo, se asocia a la dulzura; el gris, al negocio y el mundo empresarial; el beis, a la seguridad y la neutralidad. Durante el proceso de documentación se busca una inspiración inicial de cara a elegir la paleta de colores; los predominantes marcarán el espíritu de la colección. La paleta final surgirá de las pruebas y combinaciones tonales con distintos contrastes e intensidades, realizadas a partir de un primer bloque cromático.











