Reto Octubre Bichi. 1)Going Commando
1. Going Commando (Sin ropa interior)
Protagonista: Finnick (Derechos de Personaje: Disney)
Nota: Espero que, si hay una secuela de Zootopia, salga Skie, pero que tenga otro nombre y su profesión nada tenga que ver con todos los headcannons de Zootopia al respecto, para ver cuantos fans pierden la cabeza por su obsesión con ella.
Mientras que Judy Hopps está entrenando en la academia de policía de Zootopia para convertirse en la mejor oficial, Nick y Finnick ignoran de su existencia mientras manejan hacía Sahara Square, preocupados por vender sus popsipatitas y así obtener dinero fácil. Ambos zorros encuentran en lugar concurrido y detienen la furgoneta.
–¿Listo para las andanzas, chiquitín?
–Vuelve a decirme chiquitín y te arranco tu cara con mis…
–El pequeño anda molesto –Nick saca una sonaja y se la da Finnick– Aquí tienes tu juguete y alístate, ya que tenemos que sacar dinero de la jornada del día de hoy.
–Sal del auto y ahorita salgo
–¿No quieres que te ponga el pañal?
–Debí haberte comprado talco –Nick sonríe
Nick toma la hielera, sale de la furgoneta y deja a Finnick cambiarse de atuendo. Después de unos minutos, Finnick sale con su disfraz de elefantito (el mismo de la película) y Nick solo contiene su risa.
–Una palabra y te mato ahora mismo
–Ya no seas llorón, debemos vender las popsipatitas.
Nick y Finnick se colocan en un lugar concurrido y abren la hielera para vender sus popsipatitas. Nick con su habilidad de ventas y Finnick con su capacidad para generar ternura, logran una vender sus paletas heladas sin problema alguno entre los animales de la zona desértica, y en cuestión de minutos venden todas las paletas de la jornada. Al terminar ambos zorros toman de nuevo la hielera y regresan a la furgoneta con otra venta bien lograda.
–Otro día con ventas exitosas, Finn, ese traje de elefantito está rindiendo sus frutos.
–A pesar que lo detesto, es el mejor engañabobos que he usado.
Ambos zorros suben a la furgoneta, cuando abren la puerta trasera, ambos se sorprenden.
–¿Qué les pasaron a las cosas? –preguntaron los zorros
Toda la parte trasera estaba limpia, sus pertenecías no estaban. Entran y checan la furgoneta, comprueban que, en efecto, les habían robado todo.
Ambos bajan de la furgoneta y ven del otro lado de la calle a Duke Weaselton burlándose.
–¿Adivinen quien tiene sus cosas? –levanta una bolsa con sus pertenencias
–Ni creas que vamos a caer en tu jugarreta, ¿No es así, Finn?
–¡Voy a matarte! –corre hacía Duke
–Espera, ¿por qué lo vas a perseguir? –le sigue
–Necesito mis pertenecías
–Pero eso no importa, vas a caer en su juego y…
Finn ignora a Nick y corre hacía el callejón en donde se encontraba Duke en un callejón sin salida.
–¡Vaya, vaya! El elefantito me acorraló
–Estas más que muerto, Duke.
–Yo no lo creo, después de lo que encontré detrás de la furgoneta, voy a disfrutar hacerte pasar un mal rato.
–¡Estas muy muerto, comadreja!
Duke salta sobre Finnick y sale corriendo del lugar, evade a Nick con suma facilidad y se pierde entre la muchedumbre. Detrás llega Nick.
–Esa comadreja siempre es tan escurridiza.
–Es muy escurridiza, claro que sí –dijo con sarcasmo
–No importa, Finn, pero, ¿Por qué tanto alboroto? No se robó nada que valiera la pena, el dinero lo tengo aquí y las llaves de la furgoneta también… espera, ¿Qué le hiso la comadreja al disfraz?
–¿Qué tiene el disfraz? –Finnick siente la espalda como le habían bajado el cierre al disfraz y busca la bragueta, pero Duke se la había botado con el empujón.
–Déjame ver el daño –se agacha Nick, pero Finnick lo evita y se voltea a este, para que no lo viera– Vamos, Finnick, no hay nada de qué preocuparse, solo déjame ver los daños al trajecito.
–No es de tu incumbencia –se alejaba de Nick, pero el zorro, lo veía extrañado– ¡No pasa nada! Solo vámonos y aquí no sucedió nada de nada.
Nick no estaba convencido, por lo que uso su tamaño e inmovilizo a Finnick y dio un vistazo. Finnick golpea a Nick y este cae al suelo, y el zorro que parecía que estaba gimiendo de dolor, en realidad estaba carcajeándose en el suelo, Nick llora en lágrimas y Finnick estaba lanzando amenazas a diestra y siniestra, pero no evitó que Nick siguiera riéndose de su amigo. Nick recobró la compostura.
–No puedo creerlo, no tienes… ¡Ja, ja, ja, ja! –rompió de nuevo en risas– Duke se lo robó.
–Te arrancaría el hocico ahorita mismo, si no tuviera que cubrirme
–Mejor cúbrete, antes que vean que no usas nada de nada debajo de ese disfraz, ¡Ja, ja, ja, ja!
–Solo cállate y regresemos
–No, Finnick, esto no tiene precio, la verdad, hasta parece pervertido que no uses siquiera tu ropa interior debajo del disfraz del elefantito, ¡Ja, ja, ja, ja! –Nick no podía dejar de reír ante su amigo todo sonrojado– Mejor no vayas a mostrar la otra trompa, ¡Ja, ja, ja, ja!
Finnick estaba muy irritado con Nick y le salta para golpearlo, pero en eso aparece Duke por detrás.
–Bonito trasero, Finnick –saca su cámara del celular y toma una foto– Esto será un bonito recuerdo, ¡Ja, ja, ja, ja!
Finnick corre hacía Duke que se escapa y Nick solo se ríe ante la vista trasera de su amigo, incapaz de detener las burlas.