Exclamó el alado apareciendo de la nada en la escena. Ella volteo y dio una pequeña sonrisa ladeada.
-Creí que no vendrías hoy-
Ella volvió su vista donde antes soltando un suspiro.
El, tomó asiento a su lado, la miró unos momentos y hablo.
Ella regreso la vista a su contrario, aclaro su garganta para luego decir.
-Realmente crees que hice bien en dejar que se vaya? - agacho su vista a sus piernas y siguió.-Realmente me siento patética... Entiendo eso de si lo amas déjalo ir.-
Trago en seco y hablo un poco más bajo.
-Pero realmente no puedo... Aun duele aquí- señaló su pecho, a la altura de su corazón. -Siento como algo aquí se rompe cuando solo pienso en el... Soy una mierda.
El alado la observo por unos minutos en silencio, con su semblante sereno, analizando las palabras de su contraria.
-Bichy, no puedes obligarte a olvidar, pero puedes seguir. Las personas no duran toda la vida-
Apunto a si mismo y dijo. -Y aquí tienes la prueba de eso. Las amistades, relaciones, las personas en general son pasajeras... Algunas duran más, otras menos-
Este se levanto y tendió su mano a la chica. Esta la tomó y se puso de pie.
-Realmente muy pocas se quedan hasta el final... y cuando esa persona te llegue, sabrás por ti sola que es la indicada. Solo dale tiempo al tiempo. Y date tiempo a ti, para sanar y superar. Es todo.