Para el pendejo que me acosa en el camiΓ³n:
Te has pasado los ΓΊltimos dΓas tratando de llamar mi atencion y, !Felicidades, lo lograste! Agarraste plaza en los asientos traseros sabiendo que son tan pequeΓ±os, empece a rosar mi brazo con el tuyo a consecuencia de las malas calles construidas que nos hacen viajar como vacas de un lado a otro en el mismo lugar. La estatica no es una opciΓ³n; incluso hasta te empuje la pierna para recuperar el espacio de la mia. Admito que se volvio divertido cuando recibΓ respuesta a los estimulos externos del cuerpo; me dio risa y hasta cruzamos la mirada, me elevaste el ego cuando me pediste mi numero y luego mi nombre. Obviamente ni uno, ni otro. Nos despedimos, y unas semanas despuΓ©s, vuelves al mismo cajΓ³n. Ahora con mΓ‘s atenciΓ³n, te alebrestas en cada bache, tus gafas no me dejan ver tus ojos pero tu mirada, aΓΊn asΓ, traspasa esas micas baratas. Tan inconfunible es la palabra "no" que te da por darme de codazos al volvernos a topar en espacio y tiempo. Β‘ATENCIOOOOOON! Esto ya no es gracioso.
1-. Captaste mal la indirecta.
2-. Si no te di mi numero, no te iba a dar mi nombre real.
3-. ΒΏLa incomodidad no se nota?
Porque despuΓ©s de la ΓΊltima vez, me cambie de lugar y te sentaste detras de mi para patear mi asiento, ΒΏQuΓ© clase de atenciΓ³n necesitas, sΓ la ignoracia de una persona, a la que ni siquiera le interesa tu nombre, no acude a tus llamadas de atenciΓ³n?
Considera que el coqueteo sin respuesta tiene nombre, y se llama acoso.















