Cuando el Cantábrico decide hablar
Hay días en los que el mar simplemente está ahí.Bonito, tranquilo, casi decorativo. Un fondo perfecto para pasear, tomar un café mirando al horizonte o hacer una foto rápida con el móvil antes de seguir con la rutina. Y luego están estos otros días. Días en los que el Cantábrico deja de parecer paisaje y se convierte en algo mucho más serio. Más vivo. Más incómodo. Más real. El viento empieza…



















