«Busco a ciertas horas aquellos sitios en los que un día fui feliz».
Fiódor Dostoyevski
Tal vez en físico ya no estén, pero yo los encuentro en mi memoria, a la mente vienen cuando la melancolía me visita y me voy de visita a esos lugares que un día me hicieron feliz, dónde palpe la dicha enorme de compartir instantes hermosos, con gente que ya no está pero que si vive en mi corazón.
Guardo todo eso en mi alma, está atesorado y la nostalgia es buena precededora de los recuerdos y de aquello que un día fue.
No necesito mis pies para que me lleven a esos lugares y con esas personas, basta dejar que la mente flote, fluya y todo aparece como en una mágico sueño, como una fantástica película que veo casa que yo deseo.
Leregi Renga















