Majid Maleki Meighani* Las palabras no son instrumentos neutros: cargan valor, poder e historia. Lo que hoy el discurso dominante llama “terrorismo” es, en muchos casos, la continuación de las mismas acciones que en décadas anteriores se reconocían bajo etiquetas como “lucha de liberación” o “revolución”. En un mundo donde el sistema hegemónico monopoliza la definición de la “legitimidad de la violencia”, el lenguaje se ha convertido en un arma política: un arma capaz de reducir la resistencia de los pueblos de Palestina, Cuba, Vietnam o Argelia a “crimen”, mientras etiqueta simultáneamente la violencia estructural de los Estados coloniales e imperialistas como “legítima defensa”. Este artículo busca indagar las raíces de ese giro discursivo: ¿qué factores históricos y políticos provocaron que, desde la segunda mitad del siglo XX, combatientes antes llamados “héroes del pueblo” pasaran a ser nombrados “terroristas” en la literatura dominante? ¿Cuál ha sido el papel de los grandes medios y de las instituciones internacionales en esta redefinición? ¿Y cómo han terminado incluso sectores de las fuerzas progresistas y de izquierda siendo cómplices de la reproducción de este discurso de dominación? Raíces históricas: la resistencia en el contexto previo a la guerra Antes de la Segunda Guerra Mundial, las luchas anticoloniales se entendían sobre todo mediante conceptos como “levantamiento”, “rebelión” o “revolución”. Los combatientes irlandeses contra Gran Bretaña, las fuerzas de resistencia en Polonia o Checoslovaquia y los movimientos independentistas en India y África —pese a recurrir a métodos armados— rara vez fueron encuadrados en la categoría de “terrorismo”. El discurso del poder de aquella época seguía centrado en los frentes de la guerra global, y la “legitimidad de la resistencia contra la ocupación” se daba en buena medida por descontada. Con todo, esas mismas luchas recibían a veces etiquetas peyorativas como “bandidos” o “malhechores”. La palabra “terrorista” aún no había adquirido su significado central contemporáneo; se asociaba sobre todo al “Reinado del Terror” de la Revolución Francesa. Este contexto histórico es crucial porque demuestra que el significado actual del terrorismo no es natural ni eterno, sino construido bajo condiciones históricas específicas. La edad de oro de las luchas de liberación: los años cincuenta y sesenta Las décadas de 1950 y 1960 fueron el punto culminante de los movimientos de liberación en Asia, África y América Latina. La independencia de la India, la guerra de Argelia contra el colonialismo francés y la Revolución cubana son ejemplos destacados de momentos históricos en que la violencia revolucionaria no solo fue legítima, sino celebrada. Figuras como Fidel Castro y Che Guevara se convirtieron en símbolos de idealismo y de búsqueda de libertad para millones de personas en el Tercer Mundo. Incluso instituciones internacionales como la ONU, con todas sus limitaciones, reconocían el derecho de las naciones a “luchar contra el colonialismo”. Esto indica que, en las normas internacionales de la época, la resistencia armada gozaba de una legitimidad relativa. La Declaración de la ONU de 1960 sobre la Concesión de la Independencia a los Países y Pueblos Coloniales afirmó explícitamente la legitimidad de las luchas contra la dominación colonial. La Guerra Fría y la formación del discurso moderno del “terrorismo” Con la intensificación de las rivalidades de la Guerra Fría, las ecuaciones discursivas se transformaron. Estados Unidos y sus aliados occidentales, en su afán por contener la influencia del bloque del Este y de los movimientos de izquierda, necesitaban una etiqueta capaz de destruir por completo la legitimidad ideológica y moral de esas luchas. Desde los años setenta, el término “terrorismo internacional” se difundió ampliamente en los medios y círculos políticos occidentales. En este nuevo marco, los combatientes palestinos que luchaban contra la ocupación israelí dejaron de ser llamados “resistencia” para pasar a ser “terroristas”. El mismo patrón se repitió ...
















