TURiSTA / Bad Bunny
seen from Saudi Arabia
seen from Brazil
seen from United States

seen from United Kingdom

seen from United Kingdom
seen from United Kingdom
seen from United States

seen from Egypt

seen from Egypt
seen from United States
seen from Russia
seen from Türkiye
seen from United States
seen from Bolivia
seen from Norway
seen from United States
seen from United Kingdom

seen from Malaysia
seen from Spain
seen from China
TURiSTA / Bad Bunny

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
De aquí salió el sample que usaron Linkin Park para escribir ‘Faint’
Ig: tristecanci0n
Nunca entendí todo el daño que te había hecho cuando no quería hacerte daño.
Elvis Costello and Chet Baker, recording session for Shipbuilding (Punch The Clock album), 1983, London. Photo by © Keith Morris

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Si vas a llegar a mi vida, que no sea solo para desordenarla.
Porque me costó —y no sabés cuánto— aprender a disfrutar de mi soledad. Fueron madrugadas con ruido en la cabeza y silencio absoluto en el celular. Aprendí a cocinar solo para mí, sin imaginar a nadie más sentándose a la mesa. Cerré conversaciones que ya no quería retomar y dejé de esperar los “buenos días”, los “¿comiste?” y los “¿qué hacés?”.
Y entendí que mi soledad no era un castigo. Era fabulosa. Armé algo lindo, aunque no se vea. Una rutina que no me rompe. Un domingo sin dramas. Un lunes con objetivos. Y una paz tan fuerte como sagrada. Justo cuando el silencio empezaba a sonar a hogar… apareciste. Con una sonrisa que no pidió permiso y moviste las paredes de mi calma con tu “hola” que suena a terremoto, con tus preguntas que vuelven a encender la esperanza de que alguien me esta viendo de verdad.
Y yo, que ya había guardado el corazón en caja fuerte, empiezo a buscar la llave.
Pero pará.
Si vas a venir, no me des vuelta la vida para después irte. No me corras los muebles de lugar si no pensás quedarte. No me hagas soltar mi soledad si solo viniste a visitarme por un rato.
Porque esto que ves, esto que tengo, me costó construirlo. Y yo no necesito que me salves. Pero si me vas a entrar a mi mundo, que sea para quedarte a habitarlo conmigo.
Yo ya sé estar sola. Y lo disfruto. No era una obligación: era —y es— una decisión.
Desayuno con el sol entrando por la ventana, no con mensajes ajenos. Tengo mis horarios, mis canciones, mis enojos y mi orden. Me hablo sola y me entiendo. Duermo sin promesas, sin abrazos, sin miedos y —sobre todo— sin ansiedad. Sin nadie que me cuestione los fantasmas ni que me nombre en el futuro.
Pero llegaste.
Y el problema de que alguien llegue… es que puede querer quedarse. O no. O peor: puede hacerte querer que se quede.
Y ahí está el riesgo.
Porque yo ya sé cuidar mi mundo. Pero no sé si sé abrirlo sin que se me rompa de nuevo.
Entonces, si vas a quedarte, bancate el incendio.
Porque esto no es tierra virgen, es reconstrucción.
Y tengo cicatrices que no son para una conversación. Tengo preguntas que ya me respondí sola, pero igual me gustaría escuchar tus versiones.
Tengo miedo, sí. Pero no de vos. Miedo de mí… si te vas.
Porque ahora hay cosas que me gustan más cuando las comparto. Mi chocolatada tiene tu voz. Mi noche, tus abrazos y tus mimos. Mi plan, tu caos.
Así que si venís, vení a habitar. No a hacer turismo emocional.
No me prometas un siempre, prométeme tu verdad. O mejor no me prometas nada.
Y si un día sentís que no, decímelo.
Pero decímelo antes de que me acostumbre a tu olor en mi ropa.
Porque una cosa es estar sola porque quiero, y otra muy distinta es tener que volver a estarlo porque vos decidiste irte con todo lo que desordenaste.
Fer
Era perderte o perderme, que bueno que estás mejor sin mí.