Ayer, después de caminar buscando apartamentos por chapinero me senté en la esquina de la séptima con 62 a revisar lo que había visto y tomar algo. Estando ahí sentado pasaron varias cosas, una señora llevaba un mercado enorme que a duras penas podía cargar, avanzaba 5 metros y tenía que parar, le colaboré a subir las bolsas hasta la carrera 4, la señora se notaba humilde y con sobrepeso evidente, yo le preguntaba constantemente mientras iba con las bolsas ¿hasta donde? ¿a cual edificio? la señora me daba respuestas evasivas, hasta allí no más, hasta la esquina. Bueno, seguimos subiendo y yo le pregunté -¿a ese edificio?- señalando un edificio nuevo típico de Chapinero Alto, la señora se ríe y me dice -ojalá yo viviera ahí-. Yo le había preguntado pensando que era una empleada de hogar que trabajaba ahí, estaba aún más confundido con esa respuesta porque por ahí todos los edificios son por el estilo y la señora va para su casa ¡hasta donde vamos! pensaba. Luego la seño me dijo - por aquí ya baja mi hijo y me ayuda- , nos paramos junto a un caminito de arena que pasa al lado del edificio que yo le había señalado antes, detrás de ese edificio había unas casa muy humildes, un mini barrio de unas 15 casas metido entre la carrera 4 y la circunvalar, rodeado por arriba, abajo, por todo lado de la gomeleria de Chapinero Alto, no lo había visto antes, había pasado caminando por ahí varias veces y no lo había visto. Me recordó inmediatamente esas imágenes de Rio de Janeiro donde las fabelas limitan con edificios modernos de alta inversión.
Me devolví a la séptima orgulloso de mi buen acto, cansado me volví a sentar en la misma esquina, a seguir haciendo mi lista de pros y contras. Luego pasó un señor, eran las 3 pm mas o menos, con cara de pocos amigos y con una niña de unos 3 años en los hombros, se me acercó y me contó su historia, obviamente o me iba a robar o me iba a pedir plata, con toda confianza el tipo se me sentó al lado más cerca de lo que cualquiera querría, mientras la niña jugaba por ahí, yo mirando a la niña pensé este man no me va a robar en frente de la niña. Me dijo - vengo de la URI, ¿si sabe que es la URI?, A mi mujer la metieron allá por ponerse una chaqueta de un almacén y llevársela puesta, hace 2 días no sabía de ella y ahora me viene con esa noticia, se la van a llevar al buen pastor y yo con la niña, no se la voy a dejar a nadie- La niña era divina, morenita, cabello chuto largo, ojos claros, no se parecía en nada al señor, blanco, con el rostro agresivo y cicatrices. - No se la voy a dejar a nadie, yo puedo ser lo que quiera pero no voy a dejar a la china botada, yo estuve en la cárcel 6 meses por robarme un carro- Inmediatamente se me vino a la mente, el momento en que a mi me robaron el carro, miraba la cara del tipo y ¿si este tipo fue uno de los que me robó? continuó - Ahora lo de hace 2 semanas ese Santos todo lo que les iba a dar a esos guerrilleros, una gente que ha hecho de todo, yo no es que esté en contra de la paz, pero mire, a la niña la dejan sin mamá por una chaqueta. -
Yo pensaba de todo, intentaba identificar al tipo, sentía que lo había visto antes, pero no era de los que me había robado el carro esos no se veían tan humildes como este, afortunadamente, de lo contrario no hubiera estado tan tranquilo. Pensaba que a alguien así no hay forma de convencerlo de que el SI era una mejor opción, imposible y cuantos más cómo él hay en Bogotá y en Colombia. Luego de que hablamos un rato le di unas monedas y se fue. Y comprendí que el SI no podía ganar en Colombia, incluso le fue muy bien, mejor de lo que debió. En un país donde la mayoría vive con un mínimo o menos que eso, donde las oportunidades son escasas, donde el estudio es un lujo, es muy difícil que tenga un acto de bondad para que otro que toda la vida te han vendido como el demonio, como la peor escoria del país, reciba una recompensa mayor a algo que tu nunca has tenido. Envidia. Envidia pura, disfrazada en mensajes religiosos, homófobos y políticos. Si claro, también está la influencia de los paras, de los políticos, de los terratenientes y de todos aquellos que se veían directamente afectados por los acuerdo, pero ellos no aportaron ni un 10% de la votación del NO. La verdad de Colombia es esa, la población de Colombia sin oportunidades como la señora de las bolsas y el ladrón fue la que decidió, ellos y algunos cuantos hijueputas.