Hoy volví a toparme con la idea de necesitarte
Porque te vi aparecer en los colores de la tarde.
Te noté en el aroma fresco de una lluvia lejana.
En la luz que escapó por el espacio libre de mi persiana.
Era imposible, no podía verme sin pensarte,
Fallé al final, por sentirte aquí a mi lado, así tan presente.
Te vi ser fantasma y recorrí de ti, sin luz sin camino, sola en la oscuridad.
Y no te busqué, me resistí a tus toques, solo para descubrir al final que los iba a necesitar.
Y al no besar tus labios, no sentirte en mi pecho, todo se volvía en un tormento.
Pude haber callado mis deseos; calmar demonios sin pensar en ti a cada momento.
¿Por qué creí que rendirme y dejar de amarte era lo más fácil?
A caso, ¿fingir que algún día me necesitaste, me salvó de no odiarte?
¿sería esta triste tierra que piso siquiera el camino adecuado?
Y con solo saber que todo tenía para ti otro significado.
Dónde amar no era más que tomar,
Y a tu lado me convertía en un amor caído que solo sabe acabar.
Podía ser de ti como del infierno, y no habría diferencia al más antiguo dolor y ningún toque genere suficiente calor.
Solo estaba yo; pensando cuánto de ti iba a querer necesitar.
Sin que tu piel rozara mi piel y mi mano fuera tu mano, entonces fuimos algo que nunca volvería a chocar.
Y solo por eso, sabía cuánto quería tenerte, tan solo una eternidad.















