Prometà fuego
Juraba que quemarÃa el mundo entero
si volvÃa a ver a mi hermano junto a ella,
que harÃa cenizas todo lo que quiero
si su sombra cruzaba alguna huella.
Guardé rencor, rabia y amargura,
creyendo que era un error su querer,
pensé que rompÃa mi estructura,
sin saber lo que pronto iba a ver.
Pero el dÃa que por fin los vi pasar,
algo se rompió dentro de mi pecho:
él la cuidaba, la hacÃa brillar,
con un amor que yo jamás he recibido.
La trataba tal como yo he soñado,
con el cariño que siempre esperé,
lo que a mà me habÃa sido negado,
lo que en mi vida nunca encontré.
Mis manos temblaron, se apagó la ira,
quedó un vacÃo profundo y callado;
tenÃa el fuego, la llama, la mentira…
y el odio se me quedó estancado.
Ni siquiera pude encender el cigarrillo,
me quedé quieta, mirando a los dos,
sintiendo, entre el frÃo y el brillo,
que su felicidad dolÃa más que mi voz.















