¿Y pasto del amor serás inerte? ¿Ni voluntad bastante tienes para pugnar osado y fuerte y a la insana pasión sobreponerte con ánimo arrogante. Cual sobre el tigre el domador se asienta. Habiéndole rendido, y con mano terrífica y sangrienta le mantiene postrado, ¿y le amedrenta aun después que ha mordido?
Combatientes íntimos | Sully Prudhomme
















