ABRÁMONOS AL AMOR
Abrámonos al amor que está a nuestra disposición.
No tenemos por qué limitar nuestras fuentes de amor. Dios y el universo tienen cantidad ilimitada de lo que necesitamos, incluyendo amor.
Cuando estemos abiertos a recibir amor, empezaremos a recibirlo. Éste puede pro-venir de lugares sorprendentes, como nuestro interior.
• Estaremos abiertos al amor y conscientes del amor que está y ha estado ahí siempre para nosotros.
• Sentiremos y apreciaremos el amor de los amigos.
• Nos percataremos del amor que nos vienen de nuestra familia y lo disfrutaremos.
• Estaremos listos para recibir amor también en nuestras relaciones amorosas especiales.
No tenemos por qué aceptar el amor de gente que no es segura, gente que nos podría explotar o con la que no queremos tener relaciones. PERO hay mucho AMOR DEL BUENO a nuestra disposición, de amor que nos CURA el corazón, que CUBRE nuestras necesidades y que nos hace cantar el alma
Nos hemos negado a nosotros mismos durante demasiado tiempo.
Hemos sido mártires demasiado tiempo. Hemos dado mucho y nos hemos permitido recibir muy poco.
Hemos pagado nuestras deudas.
ES TIEMPO DE CONTINUAR LA CADENA DE DAR Y RECIBIR PERMITIÉNDONOS A NOSOTROS MISMOS DAR Y RECIBIR.
“Hoy estaré abierto al amor que me llega del universo. Lo aceptaré y disfrutaré cuando venga”.
Abrámonos al amor, porque todos necesitamos, queremos, amar y ser amados.
En algún momento de nuestra historia quizá pensamos que no merecíamos ser amados,
ES UNA IDEA EQUIVOCADA, que seguramente nació de una experiencia desafortunada.
Podemos desafiar ésas ideas que no nos dejan amar en libertad…
… La emoción contraria al amor es el miedo. Tomemos riesgos, animémonos, confiemos en nuestra intuición, sólo podremos saber si estamos equivocados intentando, fallando, acertando, viviendo, amando. El encuentro amoroso trae aprendizaje y a ratos también dolor. Las relaciones, nuestros vínculos nos muestran mucho de quiénes somos, para bien y para mal.
Presupuestar la luz y la sombra en las relaciones es estar abiertos al amor.
Permitámonos abrir el corazón, dar y recibir amor.
Abrámonos a la experiencia de amar lo que es, no lo que quiero, lo que deseo, lo que me gustaría, LO QUE ES.















