Mujer, permĂteme elegirte en todas tus vidas.
JesĂşs Márquez GarcĂa
seen from Vietnam

seen from Germany

seen from Ireland
seen from Saudi Arabia

seen from TĂĽrkiye
seen from Russia

seen from Malaysia

seen from United States

seen from T1
seen from Germany
seen from TĂĽrkiye
seen from Argentina
seen from Thailand
seen from TĂĽrkiye
seen from United States
seen from United States
seen from Russia
seen from United States

seen from United States

seen from Russia
Mujer, permĂteme elegirte en todas tus vidas.
JesĂşs Márquez GarcĂa

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
CĂłnoceme.
Conoce mis inseguridades.
Conoce las cosas que me dan miedo.
Conoce que comidas no me gustan.
Conoce todos los lugares que quiero visitar.
Conoce todas esas canciones que me hacen bailar.
Conoce mis talentos “ocultos”.
Conoce mis animales favoritos.
Conoce las partes que más me gustan de mĂ.
Conoce los temas que me parecen interesantes para hablar.
Conoce mis manĂas.
Conoce mis formas de decir te quiero.
Conoce mis metas.
Conoce mis sueños.
CĂłnoceme, conoce quien soy realmente.
-Una simple desconocida.
y en la noche la melancolĂa me abruma
mis pensamientos se disparan
no encuentro una salida, me consumen
creyendo que todo lo que hago, está mal
no saben lo jodido que se siente.
ca0smind
Ella era el amor al cual debĂa renunciar, porque en ocasiones te encuentras un amor que por más que lo desees, no lo podrás probar.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Una de tantas flores
Entre tĂş y yo hay una flor.
Una flor como esta.
Una flor de contrastes.
Una tierna flor.
Nuestra flor es muy sencilla, sin embargo, tan honda, que abarca nuestra dimensiĂłn entera desenvuelta en el tiempo. Una flor que, expresada en palabras, concretiza una forma de tantas en las que puedo pensarnos.
Una de tantas, una de tantas flores.
Muchas veces creĂ ser un tonto, porque me enamorĂ© de quien no lo merecĂa, y sin embargo hoy mi corazĂłn baila como el viento cuando se funde con la lluvia, y esto es gracias a ti, porque te encontrĂ© sin haberte buscado, o tal vez si te busquĂ©, o nos encontramos porque nos buscábamos, que sĂ© yo, y si esto es obra del destino, entonces le debo dar las gracias, por haberte encontrado.
Toodyk_
Inconscientes (COVID19)
—Dime, si ahora mismo pudieras tener lo que quisieras. ÂżQuĂ© elegirĂas? —¿Lo que fuera? ÂżCualquier cosa? —preguntĂł incrĂ©dulo. —Cualquier cosa que imagines. —¿Estás de coña? RenovarĂa el telĂ©fono, el ordenador, me comprarĂa un buen coche y, Âżpor quĂ© no? SumarĂa una casa con vistas al mar. —Entonces, ÂżcambiarĂas todo lo que tienes ahora por todas esas cosas? —lanzĂł ella. —¿Cambiarlo? ÂżPor quĂ© iba a cambiarlo? —replicĂł confuso. —SĂ. Te he preguntado quĂ© elegirĂas si pudieras tenerlo todo, cualquier cosa. Y tu respuesta Ăşnicamente han sido cosas materiales. No has pedido tiempo, para compartir con los tuyos. No has pedido salud, ni para ti. Ni siquiera has pedido un abrazo, una cerveza con la gente que quieres, o poder despedirte de alguien si, por desgracia, tiene que irse demasiado pronto. —¿CĂłmo voy a pedirlo? Todo eso que me dices ya lo tengo, no va a cambiar ni se va a ir a ninguna parte. Ni se me ha pasado por la cabeza. —AhĂ está el problema —respondiĂł ella—. Que vivimos tan pendientes de lo que nos falta, de objetos y cosas materiales, que siempre nos olvidamos de lo más importante. Damos por hecho que todo aquello que tenemos estará ahĂ, eternamente, esperándonos. Sin cambios. Por y para nosotros. —Estás exagerando… No seas tan extremista —replicĂł. —¿Te imaginas que el prĂłximo año, de repente, llegara una enfermedad que arrasara con medio planeta? Tal vez con parte de tu familia, amistades, o cualquier otra persona conocida —preguntĂł ella. —Eso es totalmente improbable, estamos en el siglo XXI… La ciencia puede con todo. —Ponte, por un momento, en esa situaciĂłn. ÂżCambiarĂas entonces tu respuesta? ÂżCambiarĂas tus preferencias? —Hombre, por supuesto. En ese caso, tan hipotĂ©tico como improbable, claro que cambiarĂa mi respuesta. —¿Y quĂ© elegirĂas entonces? —ElegirĂa que se parara el tiempo —respondiĂł contundente—. Que toda la gente que quiero estuviera a salvo, lejos de cualquier enfermedad. —¿Y si estuvieran totalmente aislados en un hospital, pendientes de un hilo, y no pudieras verles, ni tocarles? —Entonces desearĂa dar marcha atrás, poder darles tantos besos y abrazos como pudiera. Decirles que les quiero, dejarles claro lo mucho que me importan. QuerrĂa disfrutar con ellos de cada momento. AprovecharĂa hasta el Ăşltimo segundo. —¿Y realmente has necesitado que me invente una enfermedad tan improbable para darte cuenta de tus verdaderas prioridades? —Tienes toda la razĂłn —confirmĂł Ă©l—. ÂżPor quĂ© esperar a mañana? Siempre esperamos a mañana. Somos idiotas… —No somos idiotas, sĂłlo terriblemente inconscientes.