Es extraño cómo aquello que nace desde la pasión puede ser leído como exceso.
Cómo las ganas de construir, de ir más allá, incomodan a quien solo quiere que todo se quede igual.
Es decepcionante compartir lo que te muevey que lo llamen ego, cuando en realidad es entrega.
He aprendido que no siempre se comprende la intención,a veces… se distorsiona.
Y que incluso lo más genuino,hay que aprender a sostenerlo en silencio.

















