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Ya no justifico tu ausencia como producto de aquellas cosas que erróneamente creí tolerables. El tormento se ha vuelto sofocante cuando ni siquiera yo, puedo creer la sarta de soluciones forzadas que le arrebato a mi niña imprudente del pasado. Intento perdonarme todos los días la fatiga como si fuera cuestión de 'querer', de sacudir la rabia como polvo y seguir caminando.
Intercambio mi vitalidad por palabras, vuelvo a escribir como consuelo de no conocer otra salida y descubrir que la intermitencia no me absorbe el suficiente aire. Se me acaban los suspiros, las palabras, el instante y la ausencia que volverá el día de mañana buscando de nuevo mi arrepentimiento.
Michell Alejandra INTERMITENCIA



















