A unos rizos
Tienes los rizos más bonitos que en mi vida he visto; los más brillantes y revoltosos que he podido apreciar.
Tienen el color del más dulce, delicioso y suave caramelo que jamás podré degustar.
Son largos muelles dorados que quiero estirar, acariciar y remover hasta oírte suspirar.
Rascarte la cabeza, hundir los dedos en tu mar café.
El sol reluce en cada hebra con reflejos de otoño y desprenden olor de atardecer.
El corte de un niño encantador, el peinado de un joven sin crecer, o las entradas de un hombre al que no puedes comprender.
Rubio como el trigo, un castaño semejante al cacao, o negro como la oscuridad de un pozo; donde desde abajo, puedes ver las estrellas brillar.
¿Me dejarías despeinarlos y oír tu gruñir?
Admirar como oscilan entre el aire y tu piel.
Y tras cortarlos, verlos florecer.
-Dulcilnda-



















