El enojo es pasajero, el cansancio es definitivo. Cuando ella se enoja, aún te está dando una oportunidad. Siente, reclama, espera que algo cambie. Su enojo es señal de que todavía le importas. Por eso, si ves que se enoja contigo, no huyas, no te pongas a la defensiva. Escúchala. Porque cuando una mujer se cansa, cuando el enojo se convierte en indiferencia, ya no hay vuelta atrás. No grita, no llora, no exige. Sólo se va. En silencio. Sin hacer ruido. Y ese silencio es la respuesta más definitiva que existe...
Pura maldad ❄️















