Yo ando diciendo que soy una rogona cuando yo nunca le rogué. Sí, yo era la que sostenía la relación, pero me cansé y me fui. Hice mi mayor esfuerzo para mantenerlo en mi vida pero no le iba a pedir que se quede si con sus acciones me demostraba que no quería quedarse.
Si ando por la vida diciendo que soy una rogona, es porque todas las noches desde que me fui, he llorado por su ausencia. Y entre llantos imaginaba las conversaciones que ya nunca más tendríamos, y ahí si le suplicaba que no me deje sola. Él nunca lo supo y ya nunca más lo sabrá.












