Edward Burne-Jones, Woman's head, bosquejo, 1886
seen from United States
seen from Ireland

seen from Ireland
seen from United States
seen from T1
seen from Ireland
seen from Norway

seen from Israel
seen from Canada

seen from United States

seen from United States
seen from Ireland
seen from United States
seen from Chile
seen from United States

seen from Malaysia
seen from China
seen from Germany
seen from United States
seen from United States
Edward Burne-Jones, Woman's head, bosquejo, 1886

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch ⢠No registration required ⢠HD streaming
A cuatro manos
El horizonte permanece donde siempre estuvo, inmóvil, como si nada pudiera alterarlo. Y la felicidad⦠quiero creer que también, aguardando en su sitio. Y el tiempo deshaciéndose entre las manos.
Y, sin embargo, entre nosotros persiste un equilibrio callado, casi secreto; estas lĆneasālas tuyas y las mĆasāson el pulso de un mismo latido, el esbozo de un poema a cuatro manos que nos sostiene, incluso en la ausencia.
Pero hay un hueco que no se llena, un vacĆo que arde con una quietud implacable. Y ante Ć©l, sin respuestas, solo queda ese gesto antiguo y frĆ”gil⦠volver a esperar.
Un beso con amor
"Pastel sunset" / "Atardecer de pasteles"
Retrato Dibujo Color.... Andy Samberg
Color practice again!! I need to keep practicing mountains and water

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch ⢠No registration required ⢠HD streaming
Es cierto que hay canciónes que nos marcaron para siempre, tal vez un bello recuerdo, quizÔ una amarga situación pero uno recuerda lo bonito y esbozamos una sonrisa.
Que me acaricie la tarde. ¿Por qué no? Que el sol deje caer su velo de caricias amarillas y cÔlidas sobre mi, que mi rostro deje ver su luz y mi luz se fragmente con el ocre del otoño.
Apenas se percibe un viento del norte, un dejo de brisa me despeina un poco y de mis labios nace un esbozo de sonrisa, una mirada tranquila, una sensación de paz y tranquilidad.
Mi alma supura calma, como corazón late rĆtmicamente y tambiĆ©n deja que todo a su alrededor sea un toque apenas perceptible de una tarde bella de otoƱo.
Leregi Renga
Imersão.