Boca sucia, aliento insoportable. Pelitos delgados rebeldes. Poesía de Alejandra aquí en el bolso. Un yo, no sé, si tan yo.
Un parque, Janis Joplin. Dos chicos con sus mascotas alejandoce; uno de ellos arreglóse el cabello al mirarme. La noche oculta toda fealdad, cierto Alejandra?.
Niña, la noche no oculta fealdad, no existe en ella.
Bonito.
Azul y verde. Hoy, verde oscuro. ¿y rojo? Roja la sangre que se bombea por las callejuelas. Sangre rojisima. Otra vez Alejandra, Alejandrisima.
¡pero para qué encarcelar ideas!
El contexto, las palabras: Asi como en un espectaculo teatral. Bueno, en mi caso, sin las mascaras.
En una obra bien estructurada lo bello era el rostro claro, ojos redondos, labios rojos profundos.
En otra obra no hay rostros feos, solo hay un millon de mundos con millares de casilleros.
- Hoy quiero poesía.
Pero que bonito bailan…¿o tiemblan? ¡las plantas y las sombras! ¡Adios cabello largo! ¡Adios chico sonrisa verde! ¡Adios gente! ¡que me estoy metiendo en mi mundo! Oh.. bailemos hasta que se disuelva el cuerpo. Osadía de desear ser espíritus del bosque.
¿Mi bosque? ¿y donde está mi bosque? Uno mio ¿donde? Aquí, debajo del carboncillo, no. Aquí, en las bonitas sombras tiritantes, quizás. Aquí en la música, en las cuerdas vocales no de tu garganta, no de tu cuerpo, no de ti. Luego el mar se lleva sus olas dejándome sola en la orilla. Bolsas en los pies, en las manos. Viene alguien con traje de astronauta. Hace señales, me dice: respira. Pero no puedo. Me entrega su casco, su balón de oxigeno y se echa al mar. Me pregunto ¿que fue de la sirena? Dolor, frustración, humillación, aspiración, resignación y un nada esta dicho (p.d. no me jodas la vida). Ah.. eso fue de ella, y de la tipa cabello largo, alas y botas negras. ¿por qué botas negras? ¿y yo que sé?, quedó bonita en el dibujo.
Un día antes escribí nuestra entrada al bosque, junto a René. Escribí, o recordé, o lo soñé, o lo premonicé : Allí, ella (la pequeña gnomo azul), la exterminadora de espadas, y yo. Sí, la que está aquí hoy escribiendo. Entonces premonicé la danza de los sueños, de las vibraciones, la entrega de amor al universo, a Dios. Sin mas nada a cambio que un bosque. El bosque que lo abarca todo, hasta la música, la poesía Sí. es eso, pero algo mas; ahora no recuerdo. La hoja se acaba. La hoja se acaba. Que no se acabe la hoja. Que no se acabe. Caerá al precipicio. Que no caiga. Trato de sostener el cuaderno, como duele. Allí van los sueños, jugando a la ronda. Uno de ellos me guiña el ojo y me dice: que hermosa estás. Enseguida viene uno de mis yo y dice ¿y qué tanto importa?, usar ropa limpia, bañarse siempre y comer fruta, es suficiente.
El yo (el de hoy) se rie. Yo, yo, yo. Yo me abrazo.
Yo, yo, que lindo es ser completamente yo. Sí, tengo muchos complejos que iré abandonando.
Sueltale la correa al complejo Nº 1