Esta es, de todas las instrucciones estudiadas hasta ahora, la más extensa, pues ocupa la totalidad del capítulo 3. Esto no significa que sea la instrucción más importante o contundente de todas, pero sí revela que es la que demanda mayor atención y desarrollo, porque contiene elementos proféticos que, entre otras cosas, sirven de fundamento para comprender el mensaje que después será dirigido a las siete iglesias del Apocalipsis.












