Cuento de Eduardo García-Sánchez: Horst estaba de pie en la acera, con la vista fija en el otro lado, esperando a que el semáforo…
Cahier
Introducción: ¡Lectores del blog! Me da mucho gusto iniciar esta nueva sección (ya saben que tenemos cine, algunos libros y reblogeos esporádicos). En ella pretendo compartir con ustedes algunas cosas que he escrito y han tenido la suerte de ser publicadas; como no es sorpresa quizás, este blog se dedica a la redacción, y no es más que natural que el tipejo que se sienta atrás de la pantalla (no Usted, apreciable lector) sea un muchachón guapetón y larguirucho que pretende hacerle a eso de la letreada.
Carne: Me llena el corazón compartirles parte de mi carrera inexistente, y me agradaría mucho que se dieran la oportunidad de leer este cuento que trata de un robo de arte, un amor desesperado, y la sensación de estancamiento de un día caluroso en Nueva York, todo de la mano de un niñato privilegiado que sólo sabe una cosa: va a morirse y no es feliz.













