𝗖𝗼́𝗺𝗼 𝘁𝗿𝗮𝗻𝘀𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮𝗿 𝘂𝗻 𝗱𝗲𝘀𝗰𝘂𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗲𝗻 𝘂𝗻𝗮 𝗶𝗻𝘃𝗲𝗿𝘀𝗶𝗼́𝗻 (𝘆 𝗱𝗲𝗷𝗮𝗿 𝗱𝗲 𝗿𝗲𝗴𝗮𝗹𝗮𝗿 𝘁𝘂 𝗿𝗲𝗻𝘁𝗮𝗯𝗶𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱)
Por Juan Carlos Valda – [email protected]
En muchas PYMES, la palabra “descuento” aparece con más frecuencia de la que debería. Ante la primera duda del cliente, el vendedor se apura a ofrecer un 10 % menos; ante la amenaza de la competencia, se baja el precio “para no perder la venta”; y cuando la demanda cae, el empresario se convence de que el problema es el precio. Lo curioso es que, aunque las ventas a veces suben momentáneamente, la rentabilidad casi siempre cae. Es como si la empresa respirara aliviada hoy, pero se asfixiará mañana y es que el descuento, cuando no se lo piensa con estrategia, es una de las formas más elegantes de destruir valor sin darse cuenta.
Por Juan Carlos Valda – [email protected] En muchas PYMES, la palabra “descuento” aparece con más frecuencia de la que debería. An
















