Digamos que sà a la vida, los sueños, el despertar de la conciencia y el pensamiento, que nuestra alma imagine y se enamore de lo que tenemos y nos toca vivir cada dÃa.
Pero sobre todo, que nuestro corazón permanezca joven, feliz, lleno de vitalidad, con la esperanza a flor de piel, con la fe de que nos espera un futuro prometedor, bueno e incomparable... Esperando que cada dÃa sea mejor.
Leregi Renga
















