Querida Megan, Megan Itzel o como en algún momento decidí nombrarte... Pollito de color morado jaja. Si tuviera una máquina del tiempo que me permitiera viajar al pasado al momento exacto en que te vi por primera vez, sabiendo todo lo que se hoy y se me permitiera evitar aquel momento en que decidí cruzar palabra contigo, me negaría por completo porque sin ti en esta historia, nada de lo que hoy sé, sabría; nada de lo que hoy soy, sería.
Si tuviera una máquina del tiempo que me permitiera ir hacia el futuro, me sentiría tan tentada a dar un vistazo a ese futuro que anhelo juntos pero, también rechazaría la oportunidad de hacerlo porque hoy entiendo que el presente es lo único que tenemos y yo siento que tenemos tanto que no cabe en este universo tan lleno de posibilidades.
Se que no tenemos la vida resulta, aún y que ambas estamos jodidamente rotas, que nos hemos hecho daño y que al menos para mí, la vida no ha sido justa para el desarrollo de esta historia pero, ha sido perfecta, aún así no tendría problemas con juntar todos nuestros pedazos y volverlos a unir. Hay tanto que te quería decir, tanto que te quería hacerte sentir, ojalá hubieras sentido como mi corazón palpitaba y mi alma revoloteaba en mi interior gritándome que me callara y solo te abrazara, te abrazara tanto que tú cuerpo se fundiera con el mío por un instante hasta que se nos olvidará que somos materia. Te amo tanto que no pienso que exista palabra en este mundo tan basto de idiomas que pueda describirlo, quiero que sepas que soy quien soy porque tú eres quien eres porque desde aquel instante que nos cruzamos aún si darnos cuenta, empezamos a caminar de la mano por este mundo que está vuelto loco, tan loco como nosotras.
He sido seducida por tu sombra, por tu oscuridad, por la vulnerabilidad detrás de aquella sonrisa, por las sonrisas tristes y por esos momentos donde las manos te tiemblan pero, ni siquiera pienso que lo notes, seducida por esos ojos tristes que me sonríen, por la calidez de tu cuerpo, por la mirada perdida y la risa ruidosa, por las pláticas de madrugada y el poco entendimiento que a veces tenemos una con la otra, seducida por la oscuridad que en mi representas. Y también he sido deslumbrada por la luz que irradias cuando escuchas una canción, por la ternura con la que te diriges a los animales, por la preocupación que emanas hacía los que te importan, por el esfuerzo que le pones a entender, por los besos en la frente, las caricias, los abrazos, tu ser en su expresión más pura, por el tiempo que le pones a tus sueños, aún cuando no tiene dirección, deslumbrada por la luz con la que iluminas y llenas de calor hasta mis rincones las fríos.
Cuando me volví tormenta, tu te volviste mi calma y voy a estarte agradecida hasta el último latido de mi corazón, has sido el sol en mis días grises y también me has provocado más de un par de tormentas, aún así me diste vida cuando lo necesite y hoy yo te quiero dar libertad. Te amo aunque se que no eres mía, te amo aunque no camines conmigo y si un día lo dudas, si todos los días lo dudas vuelve a leer este fragmento, vuelve a escuchar a mi alma pidiendo te quedes, somos magnéticas, somos dos seres que no se encontraron por casualidad, sino por causalidad, y has sido mi causa más bonita.
Cuando necesites toca mi puerta, cuando me extrañes toca mi puerta, cuando no tengas miedo de amarme toca mi puerta, cuando quieras sanar toca mi puerta, si quieres seguir transitando por esta vida conmigo toca mi puerta que yo te estaré esperando, paciente a qué lo hagas porque desde la libertad que te doy puede que me escogas a mi y si no es hoy, sino es mañana y si no es nunca, nos quedan mcuhas otras vidas porque esos ojos los reconociera en cualquier otra como lo hice en esta.
Te amo, te elijo hoy y desde ese amor es desde donde agradezco que hoy seas parte de mi.















