Gurdjieff inspirado en los sufís y en lo aprendido en el templo sagrado iniciático en Afganistan, en Egipto y en el Tibet, y mas lugares, por donde estuvo viajando y viviendo unos cuantos años, nos mostró cómo el movimiento sagrado o danza sagrada provee condiciones especiales para la transformación como método para despertar el potencial, el Yo permanente y unificado. Es una de las herramientas que sumadas al resto de prácticas y aprendizajes nos ayudan al reencuentro y descubrimiento de nuestro verdadero yo... mezclandolo con Blavatsky, Alice Bailey, Jung, mis maestrxs y mi propia intuición creando huellas en este mapa que guía en el viaje por esta vida entre diferentes dimensiones. Yo sé de donde viene la raiz de estas danzas sagradas, de este lenguaje psicoesoterico, y cómo lo verbalicé hace ya mas de 15 años, primero en Madrid, y luego aquí, en Barcelona, creando semillas mentales nutridas por esta pasión, por esta convicción, por esta visión, por esta misión. Porque nada es casualidad y todo recorrido tiene un nacimiento que sucede a una muerte, creando un lenguaje, representado por ciclos, formas geométricas sagradas, números, colores, sonidos... vibrando al unísono, creando esta melodía que se graba y se reproduce en otras mentes... y así y así y así ... para poder entender la programación a la que estamos sometidos, porque, que no se nos olvide que nacemos en cautiverio atrapados por creencias y realidades de dudosa finalidad, y de esto se trata este viaje, como un baile árabe quitándose los velos, destapando verdades, profundizando en el conocimiento, desaprendiendo los que nos inculcaron, creando/desvelando nuestra realidad















