por fin tenían la vida que siempre soñaron. los meses pasaron y no solo aprobó con honores del doctorado y le dieron la plaza de profesora adjunta, sino que maëlys tenía su propio gimnasio e iba como la seda. pero las amenazas volvieron y con sus amigas y familia, formaron una especie de célula para combatir a traficantes y demás hombres terribles. por suerte, supieron encontrar el equilibrio para llevar esa doble vida. durante el día eran personas normales, por la noche, vigilantes. aquella noche estaban en el puerto de ferrol para interceptar un contrabando de armas químicas y como de costumbre, ella, yelena y ruth eran puro caos mientras que maëlys, anya y raquel eran más que precisión. estaban teniendo una persecución entre los contenedores cuando ella saltó de uno para subirse al camión y arrancar la puerta de cuajo junto con el volante. “este truco me lo enseñó mi padre.” con lo que no contó fue que perdió completamente el control del vehículo y al frenar en seco, salió despedida por la luna, encontrándose rodeada. “cariño, sé que estás cabreada porque no puse el lavavajillas, pero ¿podrías aparecer?” pidió por el comunicador. a pesar de sus diferentes formas de actuar, toda la complicidad y sincronía que tenían como matrimonio la supieron llevar al combate y verlas pelear juntas era una auténtica delicia. @qvimcra















