cuando consiguieron que rhiannon finalmente se durmiese, ella se quedó un rato abrazándola contra su pecho y dejando pequeños besos en su cabellera, hasta que finalmente se separó y se incorporó para salir de la alcoba y asearse de nuevo. mientras estaba en la bañera, no pudo evitar llorar un buen rato, totalmente drenada y consumida por lo sucedido, pero también porque tenía la sensación de que algo no encaja en su vida y no sabía qué buscar o a quién preguntar. tras ello, se sirvió un par de copas de hidromiel y tras colocarse la armadura una vez estuvo limpia, se quedó guardando la habitación de su esposa, puesto que ese era su deber y su papel y no podía mostrar debilidad de puertas hacia afuera, porque de lo contrario daemon y sus aliados eran capaces de todo con tal de hacerle sufrir a ella y por ende a rhiannon. por la mañana, lorissa y aemma acudieron a primera hora a la alcoba de rhiannon para comprobar su estado, y tras saludarles con formalidad, se hizo a un lado para que pudiesen entrar a la alcoba y comprobar l estado de rhiannon.
si bien a la entrada de lorissa y aemma se planteó durante unos segundos el no dejar que le inspeccionasen, sabía de sobra que no era una idea inteligente, no si quería seguir con sus obligaciones con normalidad, por lo que aparentando que era una revisión rutinaria, se dejó inspeccionar y a pesar de que aemma insistió en que se quedase en la alcoba descansando porque lo más probable es que aun tuviese sangrados y mareos, ella se negó educadamente, no perdiendo en absoluto los papeles como hizo la noche anterior. cuando finalmente les invitó a irse, acabó por terminar de arreglarse y salió de la alcoba con normalidad, como si nada de lo ocurrido anoche hubiese sucedido. "buenos días." saludó a eleanor, comenzando a caminar a su lado con calma como hacían cada mañana para ir a la alcoba de sus hijos a darle los buenos días. "tengo asuntos importantes que tratar en mi despacho antes de la reunión del consejo, así que no me dará tiempo a ir al funeral que mi madre ha organizado, id vos con los niños." le pidió excusándose, porque la verdad era que no se veía con fuerza para afrontar aquello aunque fuese un evento privado y muy íntimo.












