Hay una expresión en inglés que es “to weather the storm”, cuya traducción al español es “capear la tormenta” y eso significa…
NO, NO, COME ON! Si no saben qué es “capear una tormenta” ME lo buscan “Me” con dativo de interés porque estoy muy interesada en que lo sepan (?).
Ya establecimos que la vida es tiempo y en este tiempo que tenemos, debemos capear una sucesión de tormentas. A veces, el clima se mantiene estable y las tormentas son algo distantes… en otros momentos, como si fuera un eterno verano tropical, las tormentas se suceden una tras otra y uno vive, literalmente, empapado.
Lo importante, creo yo, es evaluar como salimos del otro lado de la tormenta. Una vez capeada, una vez que empiezan a aparecer los primeros rayos de sol y refractar contra los cristales para proyectar el arco iris… ¿Cómo nos encontramos? ¿Enteros? ¿Mojados? ¿Completamente secos, pero con la certeza de que hay una cierta humedad que siempre nos va a acompañar?
Eso es parte de lo que debemos evaluar. Un rápido chequeo mental para saber cómo estamos… Sólo teniendo un certero análisis del estado actual podremos estar preparados para enfrentar los próximos nubarrones.