Hustlers. La nueva película producida e interpretada por Jennifer López y dirigida por Lorene Scafaria es una pieza intrépida , dinámica, explosiva e innovadora que retrata la historia real de como unas stripers drogaban y robaban a hombres con dinero. El clásico cuento americano de personas inmorales siendo los personajes principales, el antihéroe capitalista que se rige bajo las reglas de la vida, pero esta vez bajo el twist de que las principales son bailarinas en un club nocturno de la ciudad de Nueva York.
A comparación de la mayoría de las películas con personajes strippers, en esta no te pintan a aquella bestia sexual, que generalmente es sometida a humillación o al machismo, visto casi siempre desde un punto de vista masculino, aquí te ponen a las stripers como diosas del escenario que no han tenido la oportunidad de brillar en un mundo capitalista como en el que vivimos, estás mujeres son talentosas y llenas de sueños, tienen familia y piensan en sus hijos, también son seductoras y soñadoras, personajes tan complejos como entrañables.
La película no carece de la sensualidad que la profesión puede brindar al espectador, pero todo siempre bajo un marco de respeto y profesionalidad. La actuación de López es realmente buena, desde su primera aparición en pantalla en donde luces parpadeantes y dólares volando acompañan a su alucinante cuerpo en una de las rutinas de baile más sensuales y hermosas de la historia del cine, su actuación esta llena de personalidad y actitud sin caer en los estereotipos, es la actuación de su vida, a parte de que cada que aparece en pantalla te roba la mirada con su belleza y la fuerza de su interpretación. Constance Wu que es la personaje principal también demuestra una catedra de actuación, variando desde jefa de una organización mafiosa digna de una película de gangsters hasta una mujer tan frágil que llora en un rincón por la soledad que sufre, su actuación es de las mejores del año.
La dirección nos recuerda a los trabajos más salvajes de Scorsese, es una loca exposición llena de música pop bastante ruidosa, con imágenes en cámara lenta, llena de situaciones estrafalarias y de violencia. El guión es rápido, conciso y directo.
Afortunadamente, el tercer largometraje de la escritora y directora Scafaria trasciende en gran medida la exageración de su poderoso elenco para entregar una película que es a la vez entretenida y seria. La película es un esfuerzo pop inteligente que equilibra sus momentos cómicos oportunos sobre una historia que está, sobre todo, preocupada por la vida de sus personajes. Sin pisar el exceso de sentimentalismo o, lo que es peor, una señal hueca a los tropos de amistad femenina más buscados en la pantalla, Hustlers adopta una visión más orgánica de las intimidades mercuriales entre sus protagonistas. Es una película taquillera con una apariencia brillante, pero también le da a su historia el beneficio de la duda con cuidado en su desarrollo que parece faltar en varias películas dirigidas por mujeres recientemente lanzadas que buscan sacar provecho de vagas propuestas a la solidaridad femenina.