Old (E.U.A., 2021)
(76) Reseña escrita por: Aldo M. Tena.
Director: M. Night Shyamalan Guión: M. Night Shyamalan Basado libremente en la novela gráfica SandCastle de Frederik Peeters y Pierre Oscar Lévy. Actúan: Gael García Bernal, Vicky Krieps, Rufus Sewell y Thomasin McKenzie.
¡Por fin vemos en pantallas la esperada película del gran M. Night Shyamalan! Después de meses de retraso por los evidentes problemas de la pandemia llega a cines Old, que además de ser una película muy en la línea y a la altura de trabajos anteriores de Shyamalan, sorprende por la forma en que aborda el suspenso en un escenario nada ordinario para narrar una historia de este tipo.
Una familia encabezada por Vicky Krieps (Prisca Cappa) y Gael García Bernal (Guy Cappa) junto a sus dos pequeños hijos Maddox y Trent Cappa, viajan de vacaciones a una playa paradisiaca luego de que la esposa encontrará un llamativo anuncio y cupones en una farmacia. Durante su estancia, el dueño del hotel les ofrece a ellos y a otras familias ir a una playa exclusiva en donde solo algunos han podido entrar. Una vez dentro de esta hermosa playa, las cosas comienzan a cambiar a una velocidad tremenda. Es el tiempo el que será su mayor enemigo, envejecerán a velocidades inesperadas y con ello los problemas crecerán. Todo esto rodeado del mar, y una enorme muralla de rocas de las cuales misteriosamente no pueden volver a pasar.
Un distintivo del director a lo largo de su prolífica y aclamada carrera ha sido la forma en que lleva el suspenso, o como experimenta con el en base a la situación. Recordemos que M. Night Shyamalan es director de películas como The Sixth Sense (1999), Signs (2002) y más recientemente The Visit (2015), que con el paso del tiempo ha logrado atraer al público a su trabajo. Ha experimentado en al menos estas tres películas, tres tipos de narrativas diferentes en el suspenso. Tenemos en The Sixth Sense un vistazo hacia el mundo del terror sobrenatural, dando a su personaje principal la posibilidad de ver a fantasmas, y además de poder comunicarse con ellos. Sings, que en lo personal es una de mis películas favoritas de Shyamalan, juega con la ciencia ficción en esta historia en donde un ex sacerdote, junto con su hija y su hermano menor, se ven acosados por lo que al parecer fuesen extraterrestres. Dañando sus cultivos e incluso su casa. En cuanto a The Visit, entremezcla lo que pareciera sobrenatural en un inicio, para después convertirlo en un auténtico thriller, además de que en toda la película utiliza el recurso de cámara en mano, a cargo de sus dos jóvenes protagonistas que documentan la visita por primera vez en toda su vida a casa de sus abuelos.
Old se arriesga creando una atmósfera de terror y de incomodidad cuando vemos después de los primeros minutos que es el tiempo el que está en contra de los personajes. Las tres familias se encuentran en una playa amurallada por enormes rocas que no pueden escalar, ni pasar por ellas de nuevo. El escenario recuerda un poco a una obra de teatro, por ambos lados los personajes se encuentran recluidos entre la muralla y el mar. Haciendo que un espacio vacío y tan cálido como es la playa se vuelva en un ambiente tenso y sofocante. Lentamente los personajes comenzarán a caer, sus cuerpos envejecerán a ritmos desproporcionados, y la histeria colectiva se apoderará de ellos al no saber como detener ni defenderse de algo que no pueden ver.
Se puede ver también la lucha interna por adaptarse al tiempo, que inevitablemente siempre irá en contra. Cada personaje experimenta la crisis de la edad con mayor fuerza. Entre los adultos se resaltan sus enfermedades, la demencia, dolores, padecimientos repentinos, y sobre todo la fatiga. El saber que probablemente a ese ritmo, nunca saldrán de ahí.
La supermodelo australiana Abbey Lee Kershaw, interpreta a Chrystal, una joven mujer que está casada con un hombre mayor, médico director de un importante hospital. En ella podemos ver una enorme caída personal. Debido a sus complejos de belleza exagerados y con una aparente descalcificación en los huesos. Ella es extrañamente una de las últimas en caer, pero quien menos sobrelleva la situación, terminando recluyéndose en una de las cuevas de la playa, encerrada en medio de la oscuridad por miedo a que la vean en este estado de descomposición de su esbelto cuerpo. Incluso tal vez, su nombre haga referencia a la fragilidad del cristal en sí.
En cuanto a los más pequeños son quienes más experimentan los cambios. Empezando con Maddox, la mayor quien en una pequeña charla con otro de los personajes dice algo muy interesante al ser cuestionada sobre cómo se sentía con el repentino crecimiento de su cuerpo y ella responde: Es raro. Ayer veía pocos colores, pero todos eran muy vivos y atractivos, hoy veo más colores, pero todos me resultan apagados.
Kara la más pequeña en una conversación menciona: Ahora comienzo a entender esto. Ya no me asusta. Vienen a mi cabeza muchas ideas que puedo comprender ahora.
Es así como Shyamalan retrata el sufrir el paso del tiempo en un ambiente que prometía ser un espacio de relajación, meditación incluso para uno de los personajes que se encontraba en la playa para tener conexión con la gran naturaleza.
Hay varias referencias a algunas películas, una de las más interesantes y que seguramente sirvió de inspiración para el director como lo ha hecho para otras tantas películas sobre el tema es El Ángel Exterminador (1962) de Luis Buñuel, que como en Old, un grupo de personas asiste a una fiesta en una mansión, pero se sorprender al ver que no pueden abandonar la casa nunca más. La otra referencia es aquellos pensamientos que tiene el personaje de Rufus Sewell, Charles el médico que comienza a perder la cordura por completo y a ratos dice: ¡Sabían que hay Jack Nicholson hizo una película con Marlon Brando!. Y si, en efecto esa película se llama: The Missouri Breaks (1976) y a parte de la mención, no tiene al parecer nada que ver con la trama.
Una de las cosas que más disfruté fue ver a Gael García Bernal en un papel muy distinto a la mayoría de trabajos que ha realizado. Acá tiene un papel muy neutral, un padre que busca lo mejor para su familia a pesar de que está a punto de separarse de su esposa. No tiene estereotipos de nacionalidad, o alguna cosa que lo encasille. Al contrario, se siente la conexión con el resto del elenco mientras lo vemos actuar.
La cereza de este pastel del tiempo es Thomasin McKenzie que a pesar de su corta carrera ha llegado al corazón de su público gracias a su talento, pero, sobretodo a su exquisito acento neozelandés que le ha valido decenas de elogios. Lastimosamente en la película tiene muy poco diálogo, pero pues, es disfrutable.
Fuera de algunos movimientos de cámaras extraños que Shyamalan usa en momentos, Old se puede ver como una película que sobrevivirá en el tiempo muy bien. Interesante, fresca en su género, y lo suficientemente extraña para que haga voltear a nuevos espectadores al cine del director M. Night Shyamalan.
11.08.2021
















